Ingrid, una mujer tan extrovertida como bella, acostumbrada a tener siempre algún compañero sentimental, acostumbrada también a cambiarlos cada mes. Una persona muy decidida y con visión hacia un futuro individual, cabello castaño claro, rizado hasta los hombros, con estatura promedio, aun así sin importarle, mantiene un gusto por los zapatos con tacones muy altos, tez clara, ojos expresivos y pestañas largas.
Ya en la oficina, le pide a Eufrasia que anuncie su llegada, mientras se acomoda el cabello y se espeja levemente en un cristal con un impreso del logo de la agencia.
- Hola, pasaba por aquí, tu sabes comprando cosas banales y quise entrar a saludarte, espero no andes muy ocupada.
- Ingrid ¡¡¡ por favor pasa siéntate, te gustaría tomar algo, un café?- le dijo mientras se paraba de su asiento ejecutivo, para saludarla efusivamente con un abrazo y un beso.
- Un té esta bien.
Con una llamada al conmutador, le pidió amablemente a su asistente, trajera 2 tazas de te.
- Y bien que te trae por aquí, ya tiene unos meses que no me venias a visitar hasta aquí- le dijo Mónica mientras recibía las tazas de te, que tan rápidamente le llevaron.
- Pues quería venir y decirte que la pase increíble en la fiesta, no es por nada pero soy muy buena organizadora.- sonrió, mientras bebía un sorbo de su te caliente.
- También me divertí, el grupo que contrataste estuvo maravilloso, la pase espectacular.
- El vocalista es muy bueno en la cama, por que déjame decirte que saliendo de tu fiesta me acompaño al departamento.
- Ingrid metiste a un perfecto extraño a tu departamento?- le pregunto Mónica, asombrada y casi acostumbrada a ese tipo de historias.
- De hecho no entró, lo hicimos en su automóvil, en la puerta del departamento, también pensé en dejarlo entrar.
Ambas comenzaron a reírse de la situación, y comenzó a contarle los detalles a Mónica, la cual estaba muy interesada en la plática.
- Bueno cambiando de tema- Dijo Ingrid abruptamente- Me pareció muy agradable Cirse, supongo que no mas que a ti.
Con una ligera sorpresa, debido a la mención de Cirse, Mónica pestañó y inclinando la cabeza hacia un lado, de manera que le sorprendía el comentario le dijo.
- Si… es muy agradable, pensar que no me agradaba cuando me contrato para su campaña- Dijo Mónica.
- Bueno, pero ahora ya te agrada, ya me has hablado de ella, si me parece una buena persona, pero te mira de una manera..Mónica que no se… es extraño, a mi me parece que tu le llamas mucho la atención- Comento Ingrid con una picara sonrisa y haciendo que se vea maliciosa su mirada.
- Estas loka, como se te ocurre pensar eso Ingrid- Le comento mientras se paraba de su escritorio y asentaba su taza de te.
- Lo mejor del caso, es que tu la miras muy parecido- Insistiendo - Además Mónica no tiene nada de malo por dios ¡¡ es lógico, después de tantos hombres y romances que has tenido, es necesario experimentar cosas nuevas- Lanzó una carcajada.
A Mónica le hizo mucha gracia, el comentario fuera de lugar de Ingrid, ya que siempre se había caracterizado por sarcasmo e ironía cómica.
- Ay Ingrid ¡¡¡ no se que hacer contigo, tu eres mi mejor amiga y sabes muy bien como soy, no he de negarte que me agrada mucho, es una muy buena persona y me resulta muy interesante, por lo poco que la he tratado, inclusive me he atrevido a pensar que si me agrada mas de la cuenta, pero es muy extraño, nunca me había pasado esto, a veces cuando viene siento muy raro, también me he dado cuenta de su mirada, pero no se quien apena mas a quien, por que tal ves he sido muy indiscreta , intentando descubrir el por que de mi interés.
- Es clarísimo, yo veo que tal ves esté en las mismas circunstancias que tu, por que no se lo preguntas?.
- Nunca¡¡¡¡ me moriría de la vergüenza y que tal si me dice “rara” o algún derivado de “rares”, además no gano absolutamente nada.
- Por supuesto que ganarías Mónica ¡¡¡¡ sirve y tengas una super experiencia lesbica sexualmente increíble ¡¡¡¡¡- Comentó Ingrid con efusividad y terminando con una carcajada, provocando la misma reacción en Mónica.
- Estas sumamente demente, dices estupideces, seguramente es a ti a quien le da curiosidad, o me lo dices por experiencia.
- No es tan mala idea, ya sabes que igual y vengo con una historia similar- Comentó Ingrid sin dejar de reírse- Ya sabes que también he tenido muchas aventuras, pero hasta ahora, heterosexuales.
Continuaron la misma plática, cuando la asistente las interrumpe diciéndoles que Cirse había llegado y si podría atenderla.
-Gracias Eufrasia, si dile que pase por favor, ya vez Ingrid la llamaste con el pensamiento, te suplico te comportes, por que ella es muy seria cuando hay otras personas presentes… bueno hasta conmigo.
Entre risas, se hace la presencia en la oficina de Cirse, ambas la miraron pareciera que la estaban esperando.
- Hola como han estado.- Comentó Cirse sin percatarse que hacia unos minutos, hablaban de ella.
Saludando a ambas de abrazo y beso comentó – Me encanto la fiesta, supe que tu la organizaste- Dirigiéndose a Ingrid- Y en general tu casa fue muy apropiada para ese pequeño evento.- Le comenta a Mónica.
Continuaron platicando, ya que a Cirse le parecía muy agradable la plática con ellas dos, no quiso sacar el tema del proyecto por que realmente pareciera que fue a visitar solamente y pasar un buen rato.
- Que les parece si vamos a almorzar juntas?- Les preguntó Cirse a ambas.
- Si por supuesto- Respondieron las dos.
Se dirigieron a un restaurante, que estaba cerca de la agencia y contaba con buena fama en guisos.
Estando ahí, comenzaron a platicar del matrimonio de Mónica. Cirse no ocultaba con facilidad su incomodidad en ese tema, se percato de eso Ingrid.
- Cirse de todas maneras ya era hora de que Mónica empiece a estabilizarse no crees?.- Le pregunto Ingrid esperando escuchar alguna respuesta que posteriormente le pueda asegurar a Mónica que ahí existe una atracción.
- Si por supuesto que lo creo, por lo que me había platicado, nunca habías tenido un compromiso tan serio con alguien.
- No ninguno- Dijo Mónica, mirando de reojo a Ingrid, percatándose de la intención de la pregunta- Pero no me desagrada la idea, considero estar enamorada y estoy segura de que él me hará muy feliz.
- Sin duda alguna- Respondió Cirse, acentuando aun mas su incomodidad. De la cual Ingrid percibió con facilidad y le preguntó.
- No te pareció agradable Carlos?, - con un tono de seriedad y dispuesta a escuchar la respuesta a tan directa pregunta.
- No puedes hacer un juicio por solo haber visto a una persona una sola vez, pero si a ti te hace feliz entonces realmente eso es lo que importa- Respondió mirando a Mónica a los ojos.
Continuaron la plática mientras disfrutaban un delicioso Curry de Pollo, la comida favorita de Mónica, que conoció en uno de sus viajes a Francia al terminar cada año de escuela.
Entre comida y plática Ingrid observaba la mirada de ambas en la mesa, se sonreía por momentos por lo que comentaron ambas en la oficina, sin embargo le parecía de mucha curiosidad la idea.
-Chikas me retiro, me dio mucho gusto haber platicado con ustedes, pero si necesito terminar algunos pendientes. – Comento Cirse , poniéndose de pie y despidiéndose de beso y un efusivo abrazo a Mónica.
Se despidieron y como sobremesa se quedaron platicando.
- Yo no se Mónica pero, Cirse no esta muy conforme con tu matrimonio.
- Ingrid, o sea, tu lo asocias todo por lo que te dije, honestamente le da igual si me caso o no, si me voy de la ciudad o me quedo, lo que te dije fue nada mas una sensación, eso no quiere decir que realmente esté sucediendo.- Comentó Mónica mientras se levantaba y tomando su bolso para acomodarlo en su hombro, haciendo notar su incomodidad a Ingrid.
Se retiraron del lugar despidiéndose y quedando aun la duda, si era solo una sensación de Mónica o realmente estaba Ingrid en lo correcto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario