
Como ya estaba planeado, Cirse llego al departamento de Mónica, al contrario de Carlos, ella tocó el timbre, inmediatamente Mónica bajó las escaleras y abrió la puerta de cristal.
- Hola Buenas Noches- Dijo Cirse al ver a Mónica, tan apresurada al asomar. No pudo evitar mirarla y ver que tenia una hermosa blusa negra con pequeños adornos, que le dejaban ver un escote poco pronunciado y una pequeña falda del mismo color, que hacían ver su piel mas clara de cómo la acostumbraba a ver, eso la hacia lucir increíblemente.
- Hola Cirse Buenas noches, si que eres puntual, yo tengo un problema muy grande con eso- Sonrió y la saludo de beso- mmm …¡¡ que perfume usas? Huele muy bien.
- Gracias, me gusta mucho es el Red de Armand Basi, una marca española de buen prestigio.
Continuaron la plática simplista hacia el automóvil el cual, Cirse abrió para que suba Mónica, ella muy extrañada solo dijo – Gracias.
Continuaron rumbo al cine, platicando de los gustos en películas, coincidieron en el gusto por películas españolas y la excelente actuación de Cecilia Roth en Todo Sobre Mi Madre.
Estando en el cine, entre pláticas vagas se reían demasiado por alguna cosa que miraban, entre tantas, Cirse le pregunta.
- Palomitas?- indicándole con el índice la maquina.
- Sii, me gustan mucho las palomitas y los m&m, los compramos?
- Comes palomitas con m&m??- le preguntó frunciendo el ceño extrañada por el comentario y dibujando una sonrisa en su rostro.
- Si, está deliciosa la combinación del dulce del chocolate y el saladito de las palomitas- se rió un poco avergonzada por su confesión.
A Cirse le dio mucha gracia su combinación tan excéntrica, sin embargo se acercaron a la dulcería y pidió lo que solicitó Mónica, al momento de recibir el ticket con el costo a pagar, al mismo tiempo que Mónica, saco la tarjeta, ambas se miraron y echaron una carcajada, por unos segundos debatieron el pago, hasta que Cirse le dijo – Yo te invite así que yo lo pago, ya tendrás oportunidad de invitarme- Se sonrieron ambas y sintiéndose un poco ridículas, mientras el personal que las atendía presenció el debate, se alejaron de inmediato.
Entrando a la sala de cine, eligieron por unanimidad, los asientos de en medio, ya que a Mónica le parecía que tenia la mejor vista en toda la sala.
Cirse trató de complacer sus gustos, ya que le parecían muy interesantes, siempre dijo que aprendes mucho conociendo a una persona, y algo en su interior le decía que quería conocer a Mónica.
Ella probó la combinación excéntrica de Mónica, la cual no le pareció desagradable, al contrario, hasta divertido. Continuó la función, era una película cómica, con sus etapas románticas. Mónica estaba la mitad involucrada en la película y la otra mitad pendiente de los movimientos de Cirse, le parecía tan bonita hasta riéndose de la comicidad de los actores. En un momento estuvo tan entretenida, que cuando toda la sala de cine lanzo una carcajada, ella no se percató de lo sucedido en la película. Por su parte, Cirse era muy perspicaz y vio lo que sucedía con Mónica, le dio mucha gracia.
Entre tanto, Mónica al tomar el bote de palomitas, rozó su mano con la de Cirse, quien no la movió y al contrario, permaneció junto a la mano de Mónica. Ella se dio cuenta e iba alejarla, pero se atrevió, también dejándola a su lado.
A pesar del atrevimiento, Mónica se sentía con tensión, pero no le desagradaba, al contrario, sintió que le oprimían el estomago y hacía mucho tiempo no sentía eso, ni con Carlos.
Terminó la película, la sala de cine se iluminó, dejando salir a la gente divertida aun por el final esperado de su película.
Ambas se sintieron un poco nerviosas, Cirse por su parte, lo demostraba mordiéndose el labio inferior.
Salieron de la sala rumbo al estacionamiento, cuando de un brinco, Mónica le comenta.
- Dame un minuto- Se alejó para hacer una llamada desde su móvil.
Cirse se acercó al automóvil y por medio de un “bip”, quitó los seguros y desactivó su alarma.
Terminando su llamada, se acerco Mónica a ella, arqueando una ceja como acostumbraba hacer cuando proponía algo interesante.
- Te parecería ir a un antro?- Le dijo a Cirse antes de subir al automóvil. – acabo de llamarle a Ingrid y esta ahí, me pregunto si queríamos ir, me dice que es Open Bar toda la noche de hoy y hay muy buen ambiente.
Disponiéndose a entrar al automóvil, pensó un poco.
- Si, claro por mi no hay problema, vamos¡¡, tu me dices por donde es.
- Yo te guío.
Mientras Cirse conducía, Mónica le iba indicando el camino, al acercarse más al lugar, Cirse comenzó a saberse el camino, ya que supuso a que lugar iban a ir.
- Es aquí ¡¡¡- Dijo Mónica al mirar de su lado el lugar iluminado y con mucha aglomeración.
- Si, ya vi. Siempre vienes aquí?
- No, solo una vez he venido, ni conocía este lugar, vine con mi loca amiga Ingrid, me hizo una pequeña despedida de soltera.
Se quedo en silencio Cirse, ya que ella si asistía con frecuencia al lugar. Se dispusieron a entrar y estaba Ingrid ya esperándolas, se saludaron muy efusivamente, se acerco a Cirse y de la misma manera la saludó, entraron y comenzaba un concurso de strepers, donde solicitaban a una mujer, por supuesto, como era de esperarse, Ingrid fue la candidata.
Se acercaron al escenario para ver el concurso y apoyarle, cuando se acerca un hombre claramente vestido con ropa muy femenina y voz muy suave.
- Hola Cirse ¡¡¡¡ , pensé que no vendrías hoy.
Se saludaron de beso y eso dejo muy nerviosa a Cirse al ver que Mónica la miraba muy extrañada, preguntándole con los ojos, si conocía a ese hombre.
- Te presento a Mónica, una amiga y compañera de proyectos de la empresa - Mirando a Mónica y sonriéndole. – Él es Ricardo un mejor amigo.
Ambos se saludaron, él mucho más efusivamente que ella.
Después de cruzar algunas palabras, ya que la música impedía mucho tener una plática extensa, se retiró, Mónica lo siguió con la mirada y vio que se acerco a un grupo de hombres, entre ellos algunos no tan femeninos como él.
- Él es uno de mis mejores amigos, me sirvió de mucho su apoyo cuando falleció la persona con la que tenia una relación, recuerdas?.
- Pues debe ser un muy buen amigo, por que es muy difícil pasar por eso.
Los amigos a lo lejos observaban a Cirse y a Mónica y solo hacían comentarios entre ellos y sonreían, Mónica se percataba un poco de la situación, pero no entendía, llegó hasta sentirse in apropiadamente vestida para ir a ese lugar.
Terminó el concurso de strepers, Ingrid bajó del escenario con un hombre semi desnudo, lo presentó y comenzaron a poner música para bailar, inmediatamente comenzó a bailar con él.
- Vamos a bailar, si quieres Mónica, le digo que traiga algunos amigos para que bailemos las tres-
A lo que Cirse le comentó, con una sonrisa.
- Por mi esta bien así, yo puedo bailar sola.
Contestando Mónica, al oído de Ingrid.- No necesito a nadie para bailar, ni se te ocurra invitar a más.
Ingrid obedeció perfectamente las instrucciones de ambas y comenzó a bailar, igualando los bailes de las bailarinas, en antros parecidos.
Mientras tanto, ellas comenzaron a bailar, y se divertían al ver como disfrutaba el baile de Ingrid con “Nick”, como según llamaba al streper. Fueron interrumpidas por la compañía de los amigos de Cirse que se acercaron a bailar con ellas.
Los cuatro amigos restantes, fueron presentados previamente con Mónica.
De esa manera, entre bailes, miradas y pensamientos confusos, decidieron retirarse.
Estando en la puerta, Ingrid había bebido de mas y por supuesto había llegado sola a aquel lugar.
- Ingrid, te llevamos a tu casa, no puedes conducir en ese estado-. Le dijo Cirse a Ingrid tratando de mantenerla en una posición horizontal.
Debatieron con ella para que la llevaran, terminaron convenciéndola y procedieron a subirse al automóvil.
En el trayecto, Ingrid se durmió mientras ellas comentaban la película y de la manera tan abrupta en la que terminaron en el antro.
Al llegar a su destino, Mónica, se bajo del automóvil y abriendo la puerta trasera, comenzó a despertar a su amiga, la cual respondía con monosílabos casi in entendibles. Al ver la situación, Cirse se bajó de la misma manera, sin dejar de reírse.
- Yo creo que debemos bajarla, por que no creo que pueda sola-
Ambas ayudaron a Ingrid a buscar la llave de su bolso, lograron abrir la puerta y caminaron hacia la habitación, que les indicaba ella.
Mónica la acostó y solo se logró escuchar algunas palabras que salían de los labios entreabiertos de Ingrid – Es muy linda…- Señalando a Cirse y dirigiéndose a Mónica-manda al diablo a Carlos… es un estupido…. Además, no te merece –
Al terminar de decir esas palabras, quedó dormida. Cirse frunciendo el seño y con los ojos asombrados, se percató que por algo decía Ingrid que no merece Carlos a Mónica, seguramente sabia lo que pasaba con Carolina.
Por su parte, Mónica estaba muy apenada por el comentario sobre Cirse.
- Discúlpala, esta casi inconsciente-
- No te preocupes, aun que cuando estas en esas condiciones dices la verdad- la tomó del brazo y comenzó a reírse con ella.
Salieron rumbo al automóvil nuevamente y para finalizar el trayecto continuaron la plática que venían sosteniendo anteriormente.
- Jamás me había divertido tanto como esta noche, la pase excelente, hacia mucho tiempo no tenia este tipo de salidas- Comentó Mónica muy emocionada.
- Yo tampoco, hacia mucho no me divertía, pensé que solo iríamos al cine, pero tu idea mejoró esta salida.
- Esos chikos del antro… entonces son tus amigos?, son gay verdad?.
- Si, son mis amigos, mis mejores amigos y si son gay, te sentiste incomoda por eso?
- En absoluto, pero pensé que tu nunca habías ido a ese lugar .
- Si voy, y cuando voy es con ellos, solo que bueno, ellos están en su mundo y a veces me dejan solita, pero no importa me la paso muy bien.
- Ya veo ¡¡¡¡ entonces si eras tu¡¡¡- brincando del asiento y dándose la vuelta hacia el conductor, le dijo con exaltación. – Yo te vi en ese lugar, la primera vez que fui.
Cirse se sorprendió y la miro de reojo mientras conducía.
- Sí? Pues si seguramente era yo, espero no me hayas visto de una manera inconveniente o peor- Le sonrió y fijo la vista al frente mientras conducía, ese comentario la hizo sentir expuesta, pues no sabe realmente como la haya visto.
- Realmente, te vi sentada en el bar, pero dudaba que fueses tu por que, aun no te habías teñido el cabello de color rojo.
- Si ya recuerdo que día fue, estuve con mis amigos pero como siempre, me dejaron solita, sin embargo la pase muy bien, que lastima me hubieses hablado, tal ves así no me hubiese aburrido.
- Por dios, Cirse, aun no teníamos muy buena relación, recuerdas?, si te hubiese hablado y me hubieses contestado o reaccionado de una manera que no me hubiese gustado, te hubiese rechazado el proyecto ¡¡¡.
Así Continuo la platica hasta llegar al departamento.
- Bien pues hemos llegado, después de una super noche, gracias por haber aceptado ir al cine, la he pasado….. increíblemente.
Cirse al decirle esas palabras a Mónica, le tomó la mano y la miro a los ojos.
Se quedaron en silencio unos segundos, no sabiendo que decir. Ella no quería bajarse del automóvil, la otra tampoco, tal vez fue de esos momentos que hubieran deseado que se queden congelados en el tiempo y que no pase. Sin embargo, Mónica se sintió confusa, pero no retiró su mano de la de ella, como sucedió en el cine y nuevamente sintió ese “algo” en el estomago que la hacia sentir tan bien y extraña a la vez.
- A mi también, me ha parecido una noche estupenda, te repito que hace tiempo no hacia esto…… y…..-
- Esa es la ventana de tu habitación Mónica?- Interrumpiéndola y señalando el tercer piso.
En la ventana que miraba hacia la calle, estaba encendida la luz al parecer de su habitación y una silueta asomaba.
- Si, es mi habitación- miro y vio que la silueta correspondía a un hombre, extrañada miró a los lados y estaba estacionado el automóvil de Carlos. – Es Carlos, no me dijo que vendría.
Se despidió de Cirse con un beso y un fuerte abrazo, al bajarse del automóvil, Carlos ya estaba abriendo la puerta de entrada a los departamentos, salió intrigado para ver al conductor del automóvil, la cual se comenzó a alejar.
- Quien era?
- Era Cirse, que haces aquí, no me avisaste que vendrías.
- Y donde fuiste?
- Salí al cine.
- Al cine Mónica? Y regresas a las 4:30am?, donde fuiste?
- Después fuimos a un antro con Ingrid, Carlos basta ¡¡¡¡¡.
Carlos, molesto entro junto con Mónica, quien estaba muy pensativa pero ni la molestia de él, pudo borrarle la sonrisa de la cara. Mientras Carlos dormía con su molestia, Mónica no podía conciliar el sueño, pensando en las cosas tan extrañas que sucedieron, sin embargo sentía mucha emotividad y eso no le permitía dejar de estar feliz, ya que definitivamente, no había sentido eso nunca.

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