jueves, 28 de mayo de 2009

FASCINANTE

Tomando con una mano el volante cubierto de piel artificial, mientras ocupaba su segunda mano sosteniéndole la mano a Paulina, cuya enfermedad hacia que se convulsionara, siempre tenía que llevarla al hospital, pero en esta ocasión la situación se tornaba mas grave que de costumbre.
Ella conducía con desesperación, pasándose las luces rojas y mirando de reojo a Paulina cuya mano apretaba conforme a lo mal que se sentía.
A unos minutos de llegar al hospital, Paulina comienza a convulsionarse nuevamente, en ese momento, se apresura al acelerador, y desesperadamente llega al hospital. Los paramédicos se hicieron cargo pero, unos minutos después salió el doctor a informarle que acababa de fallecer debido a la hipoglucemia de la que padecía, no lo pudieron controlar a tiempo.
Mirando el volante mientras conducía a casa de Mónica, recordaba todo lo sucedido, con su ex pareja.
- Que estoy haciendo, ya he tenido suficiente, me prometí no volver a involucrarme sentimentalmente con alguien, desafortunadamente esto esta siendo mucho más fuerte que mi voluntad y mi decisión. Después de un año…. he conocido a Mónica, no se si me hace falta alguien a quien abrazar o con quien platicar. Hace mucho que no sentía lo que siento ahora por ella, pero me hace tanta falta cuando no la veo o no la escucho. Y siento mucho coraje cuando Carlos le habla, mayormente por su enorme cinismo que no es capaz de confesar y muy probablemente lo lleve hasta el fin.
Cirse mantenía un dialogo con ella misma, mientras conducía rumbo al departamento de Mónica.
Al parecer las imágenes que le venían a la mente, la estaba haciendo sentirse cada vez mas segura de lo que sentía por ella, ya que jamás hizo algún punto de comparación con respecto a lo que sintió por Paulina.
Llegó al apartamento, se bajó del automóvil como ya era su costumbre y timbro, en esta ocasión, Mónica se demoró un poco más al salir.
- Cirse que gusto verte, disculpa ya estaba lista, solo que estaba hablando por teléfono con Ingrid. Te manda muchos saludos.
La abrazó fuertemente y se percató que su cabello olía deliciosamente dulce.
Cada que descubría cosas nuevas de Mónica, le agradaba mas.
Tuvieron una extensa plática, hasta llegar a la reunión donde fueron invitadas.


Era una preciosa casa, a la entrada un jardín enorme, la pintura era blanca con adornos metálicos en las paredes y una pequeña fuente en una esquina.
Se apreciaba el balcón del segundo piso con decorados minimalistas y las luces del recibidor azules, no cabía duda que el dueño de la casa tenia un excelente gusto.
De inmediato, se apresuró Cirse a tocar el timbre, se escuchaba una suave músicaque venia del interior.
Abrió la puerta Ricardo, saludó muy efusivamente a ambas y en especial a Mónica, guiñándole un ojo a Cirse mientras lo hacia.
- Bienvenidas, pasen por favor ya vamos a servir la cena, estos lokos se están muriendo de hambre y si no venían pronto, eran capaz de ir por ustedes.
Entraron a la casa, el recibidor daba un aire de tranquilidad, se podía percibir un olor a incienso recién quemado.
Al llegar a la mesa, se encontraban en ella siete hombres de los cuales tres le parecieron a Mónica muy afeminados, sin embargo cuando se los presentaron, le parecieron muy simpáticos y divertidos.
Ricardo sirvió un enorme plato de sushi, de diferente tipo, acompañado de una pasta muy peculiar hecha de soya.
Sirvió un vino estilo Cabernet Sauvignon, el favorito de Ricardo.
- Muchas gracias por asistir a esta pequeña cena de inauguración de mi casa, que aun no les he dado la sorpresa pero, la viviremos juntos.
Señaló a su acompañante de lado, un hombre muy guapo, joven y de una sonrisa muy agradable, que se le veía en el rostro la emoción del gran día.
Todos en la mesa los felicitaron, incluyendo Mónica.
Comenzaron a platicar sobre como se habían conocido, iniciaron la platica para que Mónica se sintiera en confianza, puesto que todos los presentes se la sabían de memoria.
Entre pláticas, chistes e imitaciones burlonas de compañeros de trabajo, ella se daba cuenta de que tan agradables personas eran, la hacían participe de sus platicas y anécdotas.
Terminando la cena, las llevaron a conocer cada rincón de la casa, principalmente lo mas vistoso que era la alberca, iluminada de igual manera con luces azules.
Pasaron posteriormente a las habitaciones, eran amplias con closet estilo europeo, con el mismo toque minimalista.
Ambas estaban impresionadas con el decorado y el buen gusto en el amueblado.
En una de tantas, se separan para platicar con los amigos de Cirse.
- Oye es encantadora, no la había visto bien en el antro, tu sabes que ahí no se aprecia muy bien la belleza, pero es muy linda y se puede hablar de todo con ella, ya andan?.
- No Ricardo, es mi amiga, lo que te he comentado solo tu lo sabes.
- No me digas que ni siquiera…… le has dicho lo que sientes? – Comenta él tapándose la boca con ademanes femeninos.
- Por supuesto que no, ella se va a casar… aun que no quisiera que eso suceda por lo que te comente del novio, es un cínico.
- Deberías decirle, no es justo, si yo se que a alguno de mis amigos le ponen el cuerno yo se lo diría, y mas si es con su mamá…. Bueno…. Seria su papá…… - Lanzó una risa silenciosa.
- Claro que debería hacerlo pero no se como, es muy delicado, por el momento quiero verla feliz y de esa manera conocerla mas, además espero no tener que decirle esa mala noticia yo sola, ya que al parecer su amiga también lo sabe.
- Quien? La loquita que se le untaba al streper?.
Ambos rompieron el silencio con una estruendosa risa.
- Si, esa chika lo sabe, necesito hablar con ella, soy demasiado cobarde como para decírselo yo sola.
- Cirse, ultimadamente a ti si te esta importando mucho que Mónica no sufra verdad?, dime, estas sintiendo algo mas por ella?.
Cirse se alejo dos pasos de Ricardo, tomo con la mano su copa de vino asentada en la mesa.
- Me temo que si Ricardo, esta siendo este sentimiento mas fuerte que yo. Parece que no escarmiento verdad.
Ricardo se le acerco a Cirse y la abrazó con mucha fuerza.
- Felicidades amiga, estas enamorada de nuevo.
Cirse se dejó abrazar por él y escuchó esas palabras que solo la paralizaron.
- Tengo miedo a sufrir de nuevo, a perder a quien amo la verdad es que si tengo mucho miedo.
- Hay cosas que tenemos que arriesgar Cirse, y solo así sabemos que estamos vivos. Paulina ya se fue y creeme que no le gustaría verte sufriendo, que mejor que estés feliz y si Mónica es tu felicidad pues adelante.
Ambos se miraron a los ojos, definitivamente las palabras de Ricardo siempre le ayudan para atreverse a algo.
Mónica mientras tanto, escuchaba los chistes y anécdotas de los otros invitados, incluyendo al novio de Ricardo, quien era un hombre muy cómico.
- Y tu cuéntanos, como te ha ido con las mujeres, seguramente debes de ser una rompe corazones eres muy bella.
Ella muy extrañada, sonrió levemente.
- Nunca he tenido ninguna experiencia con alguna mujer, estoy en los preparativos de mi boda, tengo un prometido…..hombre.
Ellos se extrañaron, ya que era demasiado obvio el interés que sentía Cirse por ella y evidente que a Mónica de la misma manera.
- Pues déjame decirte que te estas atrasando muchísimo, eres entonces amiga de Cirse?
- Así es, que pensaban que era?
- Pues pensábamos que estabas saliendo con ella.
- Ella es gay? – Pregunta Mónica un poco confusa.
- Si, es nuestra mejor amiga, pero pensamos que tu sabias y que salías con ella.
Soltó una risa enorme y entendió muchas cosas, desde haberla visto en ese antro aquella noche hasta tener muchos amigos gay, lo raro era, por que no le había visto “amigas “?.
- Pues ya ven que no es así, solo es mi amiga, una muy buena amiga, pero tenia entendido que estuvo con alguien y falleció.
- Si- Contesta Alfred, novio de Ricardo – Estuvo con alguien unos años y falleció tenía un problema con la glucosa, lo contrario a la diabetes, sufrió mucho con ella.
- Ella….- Pensativa, descubriendo que era una mujer - No me había dicho eso, solo me comento que falleció, desde eso ha estado con alguien mas?
- No, de hecho en que te vimos y pensamos que salían, nos dio mucho gusto por que ella ha sido muy solitaria desde eso. Si sale con nosotros y de hecho nos aconseja en nuestras relaciones pero jamás ha tenido a otra persona después de ella, le dolió mucho su perdida. Cirse es algo así para nosotros como blanca nieves y nosotros los 7 enanos. – Contestaron bromeando.

La platica con ellos era muy amena, sin embargo ella comenzaba a descubrir muchas cosas, pero comprendía el por que no le había comentado detalles Cirse. Tal vez no tenia la confianza para decirle, pero comenzaba a tener la s respuestas a sus múltiples preguntas.
Era tarde y se despidieron de Ricardo y Alfred, unos excelentes anfitriones, ambas tenían esa sensación de haber estado tan bien en un lugar que no paraban de comentar las mismas cosas.
- Te agradaron mis amigos?- Le preguntó Cirse mientras subían al automóvil, siempre con el mismo detalle de abrirle la puerta a ella, antes de subirse al asiento del conductor.
- Si, son muy, muy ¡¡ divertidos, me sorprendí al escuchar que se iban a vivir juntos, debe ser difícil para sus familias supongo, no tengo idea de cómo sea.
- Pues sus familias no tienen problema, ambas se conocen, inclusive los papás de ambos tienen relación de colegas en el mismo hospital, son doctores.
- Eso si que es bueno, extraño… pero bueno.

Quedaron en silencio por unos minutos, cuando decidieron hablar lo hicieron al mismo tiempo y sonrieron.
- Dime, que ibas a decirme- Le pregunta Cirse con una sonrisa dibujada en los labios, que a pesar de haber tenido mucho movimiento, mantenían el mismo color natural en ellos.
Un poco pensativa Mónica, se atreve a tocar un tema delicado.
- En la plática, ellos me comentaron que tuviste una pareja de tiempo y quisiera saber si es ella, la que me comentaste que falleció hace un año.
Un tanto sorprendida, por que desconocía que tanto le habían platicado sus amigos de ella.
- Si, tuve una pareja de 4 años, mujer, padecía una enfermedad no tan grave, pero al final no se pudo controlar y falleció.

Cirse comenzó a contar su historia, tan dolorosa como verídica. Mónica terminó de comprender aun mas, muchas cosas y el por que no había tenido a nadie desde eso.

- Que difícil Cirse, la verdad nunca he pasado por una situación así, pero entiendo como debes sentirte. – le tomó la mano.
- Cada día es menos pero el temor aun está, gracias por escucharme, si no te lo había dicho era por que usualmente no soy de contar mi vida, además de mis amigos eres una de las pocas personas en saberlo.

Mónica se sintió bien al escucharle decir eso, significaba que si le tenia confianza. Le dio mucha tristeza la situación y le dieron muchas ganas de abrazarla, sin embargo no lo hizo. Ella aun dudaba de lo que estaba comenzando a sentir, era nuevo el sentimiento que nacía de si misma, al punto de sentirse extraña consigo misma y apenas comenzar a conocer lo que antes no tenia ni idea de que existiera.

Llegaron al departamento, Mónica saca de su bolso una memoria usb y se la da a Cirse.
- Aquí tienes el proyecto, esta listo y en caso de que necesites que se le haga algún cambio, me avisas.
- Gracias, ya casi se me estaba olvidando, no creo tener que hacer un cambio, confío en tu trabajo. También gracias por esta noche, realmente es la segunda vez que salimos y no se si a ti te pase lo mismo, pero cuando regreso a casa, me siento tan bien.

Mónica poco sorprendida, sonrió y solo miraba los ojos verdes de Cirse, que le resultaban tan fascinantes. A pesar de la oscuridad podía apreciar el color de sus labios mientras hablaba, afirmando su apreciación de toda la belleza que veía en ese instante. Ella aceptó que realmente le gustaba Cirse, pero en esta ocasión no se sintió rara, al contrario de eso, se percató de esa sensación en el estomago que sentía que pasaba por sus venas hasta llegar a sus manos.
No se detuvo y tomo la mano de Cirse.
- Yo también siento lo mismo Cirse, siento algo muy extraño, no malo, al contrario muy agradable cada vez que estoy contigo. Me emocionan tus llamadas por teléfono, cuando me miras, me fascinan tus ojos verdes y la manera de sonreír, tienes unos labios divinos y…, perdón creo que voy a entrar ya a mi departamento, no se que me pasa.
Cirse sorprendida por todas las palabras que decía Mónica, que realmente coincidía con lo que ella sentía, se comenzó a morder los labios por el nerviosismo.
- No te vayas.- Alcanzó a decir.
Armándose de valor, le tomó la mano para detenerla, la miró a los ojos por unos segundos y comenzó a acercar sus labios hacia los de ella. Mónica por supuesto, estaba muy nerviosa por sus confesiones pero no opuso resistencia a lo que también deseaba, se dieron un beso que no duró más que cinco segundos, suficientes como para poder decirle a la otra persona sin palabras, sus sentimientos.
Al terminar aquel beso, ambas continuaron mirándose.
Mónica se sintió completamente en otra dimensión, sintió la sensación en el estomago aun mas fuerte, sus manos temblaban levemente y sus labios jamás habían besado a una mujer, sin embargo fue muy suave y delicado, su piel era diferente y sintió que podría besarla por horas, pero tubo que detenerse, por que probablemente no hubiera parado en ese instante.
- Me voy…. esto, ha sido maravilloso y único.
- A mi me pareció muchísimo mas, gracias por haber salido hoy, eres una persona increíble.
Rompiendo un poco con el encanto del momento.
- Increíble?, Acaso no me crees nada?.
Ambas comenzaron a reírse de la tonta respuesta, y de esa manera disimularon el nerviosismo que sentían.
- Que descanses Mónica.

Se bajó del automóvil, cerró la puerta mirándola aun incrédula por lo que acababa de suceder, abrió la puerta de cristal de la entrada a los departamentos, entre abrió y cerró su mano en manera de decir adiós y subió perdiéndose en el edificio.
Cirse por su parte, comenzó a avanzar, llegando a la primera esquina, sintió una euforia enorme, oprimió el “on” de su stereo y comenzó a escuchar una canción de “Pink”, su favorita. Al ritmo de “ So What “, continuó su camino hacia su departamento.
Una noche única para ambas, Mónica en su habitación de inmediato cayó en su cama, apagó las luces y no quería que otro pensamiento se interponga en el recuerdo de su reciente suceso.




miércoles, 27 de mayo de 2009

LA COMPLICACION

Una tarde familiar como cualquier otra, en el jardín, con una gran mesa y una parrilla con carne al carbón cocinándose, para poder ser disfrutada en un breve tiempo.
Los invitados presentes, eran la gran mayoría la familia de Mónica, ya que se encontraban en la casa de Carolina, quien fue la que organizó dicha parrillada.
Como era costumbre, hacía de sus reuniones presunción de los múltiples viajes que había dado por el mundo y los que le había costeado a su hija durante sus términos escolares.
Mónica ya estaba acostumbrada al tipo de reuniones elitistas y superficiales de su madre, ya que siempre que era organizada, ella tenía que estar presente para afirmar lo que ella aseguraba a la familia.
Cuando era pequeña, se veía forzada a quedarse en la mesa con su familia, mientras sus primos y amigos jugaban en el jardín. La intención de Carolina siempre fue el aparentar una familia perfecta, y eso según su manera de pensar, se reflejaba en su hija.
La manera de sustituir y no ser tan evidente los viajes de su esposo, era hacer reuniones y disfrazarlas con algún cumpleaños o festejo de algo banal.
Ella sabia que los viajes y la ausencia de su esposo no eran del todo de negocios, pero su conciencia y sus sentimientos los frenaba el dinero y la comodidad, su único trabajo era aparentar.
Mónica no sabia el por que, pero el papel que a ella le tocaba desempeñar, lo detestaba.
Como ya era costumbre, todos en la mesa disfrutando de pequeños bocadillos y en diversas pláticas superfluas, mientras que Carlos estaba preparando la comida que estaba casi lista.
En la mesa predominaba la voz de Carolina halagando las cualidades y atenciones de Carlos a los invitados, era obvia la incomodidad de las felicitaciones y comentarios que le hacían a Mónica.
-Gracias Tía, realmente él siempre es así, desde que estudiábamos la Universidad – Respondía la gran mayoría de las veces.
Entre tanta platica, se acerca un mesero de confianza y le dice a Mónica que tiene una llamada desde su móvil.
-Con permiso, tengo una llamada.
Ella se levanto de la mesa, mientras Carlos la seguía con la mirada hasta que se perdió por dentro de la casa.
Miró la pantalla del Móvil y se dibujo una picara sonrisa en sus labios.
-Aló, que sorpresa ¡¡.
Mientras del otro lado del auricular, como ya se le había hecho costumbre sentir nerviosismo, con un previo titubeo de duda al decidir llamar.
-Hola Mónica soy Cirse… bueno obviamente tienes registrado mi numero – se rió nerviosamente al grado de sentirse tonta.
- Claro, te tengo registrada, como estas, hace días no te reportas, el proyecto ya esta en espera para que tu lo apruebes – Le respondió percatándose del nerviosismo en la voz de ella.
- He tenido mucho trabajo aquí en la compañía que me ha impedido ir a revisarlo, pero espero en el transcurso de la semana poder darle fin y presentarlo, pero…. Te llamaba para hacerte otra invitación.
- Por supuesto, dime si es en este momento me voy en seguida, estoy en casa de mis padres en una reunión familiar de esas que acostumbra mi madre organizar y por supuesto, lo odio – lanzo una carcajada.
- Disculpa entonces la interrupción, si gustas me comunico más tarde.
- No es ninguna interrupción, me salvaste de conversaciones incomodas, tu sabes, preguntan de todo, desde la ropa interior que llevare para mi boda hasta a cual universidad llevare a mis hijos ¡¡¡¡, por dios están locos verdad?- Dio una carcajada mientras se sentaba en las escaleras que llevaban a las habitaciones del segundo piso. – Entonces, es hoy la invitación?
Se escuchaba por el auricular una risa muy peculiar de Cirse mientras la desilusionaba de la tan esperada huida de la reunión familiar.
- Hay una cena en casa de Ricardo, mi amigo del antro. Es mas bien inauguración de su nueva casa, me gustaría que me acompañaras, les agradaste a todos y también me pidieron invitarte.
- Que lastima, pensé que era hoy, pero si cuenta conmigo, cuando es, me das la dirección después?
- No te preocupes, yo paso por ti es el sábado, así aprovecho llevarme el proyecto, lo reviso y te doy mis comentarios.
- Claro, entonces nos vemos el sábado.
Después de haber hablado algunos minutos con ella, mejoró su estado de ánimo, salió de la casa hacia al jardín con otro semblante muy visible.
Carlos continuo mirándola, se acerco a la mesa de igual manera para disponerse a comer con todos, se sentó entre Carolina y Mónica.
Carolina apresuradamente y sin ponerle freno a su curiosidad miro a Mónica y le pregunto.
- Quien te llamó Mónica, era tu papá por que te veo mas alegre.
- No, no era papá.
- Quien era entonces Mónica – Le preguntó Carlos muy intrigado y pensativo, con un gesto de una ligereza molestia.
- Me llamó Cirse.
De inmediato una de sus Tías que se encontraba frente a ella le dijo.
- Quien es Cirse, es esa muchachita loka con la que salías a todos lados, cuando estudiabas?.
Sonriendo respondió, sabiendo a quien se refería.
- No Tía, ella es Ingrid y si esta lokita, pero la quiero mucho. Cirse es una clienta, pero hemos tenido una buena amistad, así que podría decirse que es mi amiga.
De inmediato Carlos, miro a Mónica ya con el semblante molesto.
- Que pudo haberte dicho entonces.
- Carlos, son cosas de mujeres, eso ni preguntes los hombres jamás entienden nuestras platicas- Dijo la Tía en complicidad.
- Gracias tía, pero… - Dirigiéndose a Carlos – Me habló preguntándome por el proyecto.
- Y solo para eso?- Comentó él.
Con un tanto de fastidio, miró a Carlos, dándole un sorbo a su bebida de limón.
- No, también para salir el sábado.
Inmediatamente hizo interrupción Carolina, al ver la tensión y para dar la razón a él.
- A mi no me agrada esa chika, cuando vino a la fiesta miraba todo como sorprendida, se ve que no es de buena familia.
Mónica dejó de comer asentando los cubiertos de lado y se refirió a su mamá.
- Si miraba todo sorprendida, era por que el decorado que Ingrid eligió, por supuesto le pareció maravilloso también la casa y la manera en que tu y papá la diseñaron, además por que le das tanta importancia a la buena familia, como si la nuestra fuera la mejor.
En lugar de disminuir la tensión en la mesa, se hizo mayor, Carolina continuó tratando de disfrazar las cosas, para que no se cree un ambiente hostil, pero al mismo tiempo atacando a Cirse.
Continuó el almuerzo, hasta que Carolina se levantó de la mesa de la manera mas educada y comentó que iría a la cocina para ver si ya estaba disponible el postre, ya que era una receta que le habían recomendado.
Al mismo tiempo, Carlos se levantó de la mesa, ofreciéndole compañía a su suegra en la cocina.
- Que chiko más agradable – Comentaba la Tía en la mesa, platicando con las demás personas – Tan atento, ofrecerse a ayudar y estar tan pendiente de que estemos bien. Mónica es un buen partido, no me canso de felicitarte.
Ella solo sonreía en forma de agradecimiento y continuaba comiendo. Estaba enojada por la manera de expresarse hacia Cirse, pero aun así, se sentía bien por que le había llamado al móvil, invitándola a una cena con sus amigos, seguramente seria una reunión muy agradable. Tenia esa sensación de bienestar y felicidad, pero muy alejado de ponerle un nombre.
Mientras tanto en la cocina, Carolina revisa los postres, Carlos hace lo mismo y aprovecha el tiempo para platicar brevemente, mientras va la servidumbre con los invitados al jardín.
- No me agrada que salga con ella, realmente no tengo nada en contra, pero siento que Mónica le pone mas atención que a nuestra boda, no me ha mencionado si ya esta listo todo, si el contrato ya se hizo, lo único que parece tenerla tranquila es que tiene listo lo que va a llevar puesto y ya. La otra noche regresó muy tarde y yo la estaba esperando en el departamento, no me avisó que saldría.
- Ay Carlitos, tu sabes como es mi hija – Dejó de lado el plato que tenia en las manos, se acerco a él lentamente mientras hablaba – En lo personal, a mi tampoco me ha dado buena impresión, el día de la recepción con tus amigos, ella estaba pasando precisamente al momento que yo salía de la habitación cuando terminamos de hablar, recuerdas? .
Carlos sorprendido y con expresión de asombro retrocedió medio paso.
- Tu crees que ….
- Todo puede ser posible.
- Te hizo algún comentario? – Pregunto ansioso – Por que si es así no se que voy a hacer, muy probablemente le haya dicho a Mónica, últimamente la he sentido muy distante.
Carolina bastante tranquila, se le acercó aun mas a él y con su mano le acaricio el brazo.
- Tranquilízate, no me hizo ningún comentario, no dudo que haya escuchado algo de nuestra conversación, y tampoco creo que se lo haya dicho, aun ¡¡ a Mónica, pero tu sabes yernito que no hay nada que el dinero no pueda solucionar, por ahora no la quiero cerca de mi hija y tu también tienes que hacer algo, por que de lo contrario sabes muy bien que podrías perder todo lo que has ganado hasta hoy.
Carlos muy pensativo inclinó la cabeza, pero mantenía mucha ansiedad por dentro de saber cuanto sabía ella de la situación, que a pesar de que según, ya estaba finalizada, podría hacer mucho daño a sus planes con Mónica.
- No voy a permitir que nadie arruine los planes de mi boda y mi vida con Mónica.
- Así es Carlitos, eso no va a suceder. –
Se acerco a él y alcanzó con una mano acariciarle un hombro, se acercó aun mas y le dio un pequeño beso en los labios, Carlos correspondió al beso aun estando nervioso.
- Carolina, esto no esta bien, tiene que acabar.
- Esto va a acabar, cuando ustedes estén juntos y tú ya no me correspondas a mis besos.
Ella se alejó de él, dándose media vuelta tomo un servilletero y se dirigió hacia el jardín teniendo la mirada al piso, muy pensativa y triste por que sabía que el final estaba muy cerca y tendría que alejarse de él, borrando todo el pasado que había entre ellos.
Mientras todos se encontraban en la mesa platicando, Carolina tomaba de su pequeña cuchara, un pedazo de su Tiramisú Italiano, solo contestaba a las preguntas en monosílabos muy educados.
En su mente regresa nuevamente, desde que comenzó la aventura con Carlos, fue demasiado inocente al principio, comenzando con coqueteos de ambas partes, en cada reunión por tareas de universidad de Mónica.
Aun no era novio de su hija, tal vez fue su culpa, mas que su amor de madre, lo que impulsó a ayudar a Carlos para que se comprometieran. Sabía que él sentía algo por su hija y de antemano sabia que no estaba bien la aventura que había comenzado con ella, puesto que era una mujer casada, mayor que él y además, se estaba enamorando. Sin embargo fueron los meses más felices de su vida y desafortunadamente acabarían en una boda, la de su hija.




miércoles, 20 de mayo de 2009

MAGIA ¡¡



Como ya estaba planeado, Cirse llego al departamento de Mónica, al contrario de Carlos, ella tocó el timbre, inmediatamente Mónica bajó las escaleras y abrió la puerta de cristal.

- Hola Buenas Noches- Dijo Cirse al ver a Mónica, tan apresurada al asomar. No pudo evitar mirarla y ver que tenia una hermosa blusa negra con pequeños adornos, que le dejaban ver un escote poco pronunciado y una pequeña falda del mismo color, que hacían ver su piel mas clara de cómo la acostumbraba a ver, eso la hacia lucir increíblemente.
- Hola Cirse Buenas noches, si que eres puntual, yo tengo un problema muy grande con eso- Sonrió y la saludo de beso- mmm …¡¡ que perfume usas? Huele muy bien.
- Gracias, me gusta mucho es el Red de Armand Basi, una marca española de buen prestigio.

Continuaron la plática simplista hacia el automóvil el cual, Cirse abrió para que suba Mónica, ella muy extrañada solo dijo – Gracias.
Continuaron rumbo al cine, platicando de los gustos en películas, coincidieron en el gusto por películas españolas y la excelente actuación de Cecilia Roth en Todo Sobre Mi Madre.
Estando en el cine, entre pláticas vagas se reían demasiado por alguna cosa que miraban, entre tantas, Cirse le pregunta.

- Palomitas?- indicándole con el índice la maquina.
- Sii, me gustan mucho las palomitas y los m&m, los compramos?
- Comes palomitas con m&m??- le preguntó frunciendo el ceño extrañada por el comentario y dibujando una sonrisa en su rostro.
- Si, está deliciosa la combinación del dulce del chocolate y el saladito de las palomitas- se rió un poco avergonzada por su confesión.

A Cirse le dio mucha gracia su combinación tan excéntrica, sin embargo se acercaron a la dulcería y pidió lo que solicitó Mónica, al momento de recibir el ticket con el costo a pagar, al mismo tiempo que Mónica, saco la tarjeta, ambas se miraron y echaron una carcajada, por unos segundos debatieron el pago, hasta que Cirse le dijo – Yo te invite así que yo lo pago, ya tendrás oportunidad de invitarme- Se sonrieron ambas y sintiéndose un poco ridículas, mientras el personal que las atendía presenció el debate, se alejaron de inmediato.
Entrando a la sala de cine, eligieron por unanimidad, los asientos de en medio, ya que a Mónica le parecía que tenia la mejor vista en toda la sala.
Cirse trató de complacer sus gustos, ya que le parecían muy interesantes, siempre dijo que aprendes mucho conociendo a una persona, y algo en su interior le decía que quería conocer a Mónica.
Ella probó la combinación excéntrica de Mónica, la cual no le pareció desagradable, al contrario, hasta divertido. Continuó la función, era una película cómica, con sus etapas románticas. Mónica estaba la mitad involucrada en la película y la otra mitad pendiente de los movimientos de Cirse, le parecía tan bonita hasta riéndose de la comicidad de los actores. En un momento estuvo tan entretenida, que cuando toda la sala de cine lanzo una carcajada, ella no se percató de lo sucedido en la película. Por su parte, Cirse era muy perspicaz y vio lo que sucedía con Mónica, le dio mucha gracia.
Entre tanto, Mónica al tomar el bote de palomitas, rozó su mano con la de Cirse, quien no la movió y al contrario, permaneció junto a la mano de Mónica. Ella se dio cuenta e iba alejarla, pero se atrevió, también dejándola a su lado.
A pesar del atrevimiento, Mónica se sentía con tensión, pero no le desagradaba, al contrario, sintió que le oprimían el estomago y hacía mucho tiempo no sentía eso, ni con Carlos.
Terminó la película, la sala de cine se iluminó, dejando salir a la gente divertida aun por el final esperado de su película.
Ambas se sintieron un poco nerviosas, Cirse por su parte, lo demostraba mordiéndose el labio inferior.
Salieron de la sala rumbo al estacionamiento, cuando de un brinco, Mónica le comenta.

- Dame un minuto- Se alejó para hacer una llamada desde su móvil.

Cirse se acercó al automóvil y por medio de un “bip”, quitó los seguros y desactivó su alarma.
Terminando su llamada, se acerco Mónica a ella, arqueando una ceja como acostumbraba hacer cuando proponía algo interesante.
- Te parecería ir a un antro?- Le dijo a Cirse antes de subir al automóvil. – acabo de llamarle a Ingrid y esta ahí, me pregunto si queríamos ir, me dice que es Open Bar toda la noche de hoy y hay muy buen ambiente.
Disponiéndose a entrar al automóvil, pensó un poco.
- Si, claro por mi no hay problema, vamos¡¡, tu me dices por donde es.
- Yo te guío.
Mientras Cirse conducía, Mónica le iba indicando el camino, al acercarse más al lugar, Cirse comenzó a saberse el camino, ya que supuso a que lugar iban a ir.
- Es aquí ¡¡¡- Dijo Mónica al mirar de su lado el lugar iluminado y con mucha aglomeración.
- Si, ya vi. Siempre vienes aquí?
- No, solo una vez he venido, ni conocía este lugar, vine con mi loca amiga Ingrid, me hizo una pequeña despedida de soltera.

Se quedo en silencio Cirse, ya que ella si asistía con frecuencia al lugar. Se dispusieron a entrar y estaba Ingrid ya esperándolas, se saludaron muy efusivamente, se acerco a Cirse y de la misma manera la saludó, entraron y comenzaba un concurso de strepers, donde solicitaban a una mujer, por supuesto, como era de esperarse, Ingrid fue la candidata.
Se acercaron al escenario para ver el concurso y apoyarle, cuando se acerca un hombre claramente vestido con ropa muy femenina y voz muy suave.

- Hola Cirse ¡¡¡¡ , pensé que no vendrías hoy.
Se saludaron de beso y eso dejo muy nerviosa a Cirse al ver que Mónica la miraba muy extrañada, preguntándole con los ojos, si conocía a ese hombre.
- Te presento a Mónica, una amiga y compañera de proyectos de la empresa - Mirando a Mónica y sonriéndole. – Él es Ricardo un mejor amigo.
Ambos se saludaron, él mucho más efusivamente que ella.
Después de cruzar algunas palabras, ya que la música impedía mucho tener una plática extensa, se retiró, Mónica lo siguió con la mirada y vio que se acerco a un grupo de hombres, entre ellos algunos no tan femeninos como él.
- Él es uno de mis mejores amigos, me sirvió de mucho su apoyo cuando falleció la persona con la que tenia una relación, recuerdas?.
- Pues debe ser un muy buen amigo, por que es muy difícil pasar por eso.
Los amigos a lo lejos observaban a Cirse y a Mónica y solo hacían comentarios entre ellos y sonreían, Mónica se percataba un poco de la situación, pero no entendía, llegó hasta sentirse in apropiadamente vestida para ir a ese lugar.
Terminó el concurso de strepers, Ingrid bajó del escenario con un hombre semi desnudo, lo presentó y comenzaron a poner música para bailar, inmediatamente comenzó a bailar con él.
- Vamos a bailar, si quieres Mónica, le digo que traiga algunos amigos para que bailemos las tres-
A lo que Cirse le comentó, con una sonrisa.
- Por mi esta bien así, yo puedo bailar sola.
Contestando Mónica, al oído de Ingrid.- No necesito a nadie para bailar, ni se te ocurra invitar a más.
Ingrid obedeció perfectamente las instrucciones de ambas y comenzó a bailar, igualando los bailes de las bailarinas, en antros parecidos.
Mientras tanto, ellas comenzaron a bailar, y se divertían al ver como disfrutaba el baile de Ingrid con “Nick”, como según llamaba al streper. Fueron interrumpidas por la compañía de los amigos de Cirse que se acercaron a bailar con ellas.
Los cuatro amigos restantes, fueron presentados previamente con Mónica.
De esa manera, entre bailes, miradas y pensamientos confusos, decidieron retirarse.
Estando en la puerta, Ingrid había bebido de mas y por supuesto había llegado sola a aquel lugar.
- Ingrid, te llevamos a tu casa, no puedes conducir en ese estado-. Le dijo Cirse a Ingrid tratando de mantenerla en una posición horizontal.
Debatieron con ella para que la llevaran, terminaron convenciéndola y procedieron a subirse al automóvil.
En el trayecto, Ingrid se durmió mientras ellas comentaban la película y de la manera tan abrupta en la que terminaron en el antro.
Al llegar a su destino, Mónica, se bajo del automóvil y abriendo la puerta trasera, comenzó a despertar a su amiga, la cual respondía con monosílabos casi in entendibles. Al ver la situación, Cirse se bajó de la misma manera, sin dejar de reírse.
- Yo creo que debemos bajarla, por que no creo que pueda sola-
Ambas ayudaron a Ingrid a buscar la llave de su bolso, lograron abrir la puerta y caminaron hacia la habitación, que les indicaba ella.
Mónica la acostó y solo se logró escuchar algunas palabras que salían de los labios entreabiertos de Ingrid – Es muy linda…- Señalando a Cirse y dirigiéndose a Mónica-manda al diablo a Carlos… es un estupido…. Además, no te merece –
Al terminar de decir esas palabras, quedó dormida. Cirse frunciendo el seño y con los ojos asombrados, se percató que por algo decía Ingrid que no merece Carlos a Mónica, seguramente sabia lo que pasaba con Carolina.
Por su parte, Mónica estaba muy apenada por el comentario sobre Cirse.
- Discúlpala, esta casi inconsciente-
- No te preocupes, aun que cuando estas en esas condiciones dices la verdad- la tomó del brazo y comenzó a reírse con ella.
Salieron rumbo al automóvil nuevamente y para finalizar el trayecto continuaron la plática que venían sosteniendo anteriormente.
- Jamás me había divertido tanto como esta noche, la pase excelente, hacia mucho tiempo no tenia este tipo de salidas- Comentó Mónica muy emocionada.
- Yo tampoco, hacia mucho no me divertía, pensé que solo iríamos al cine, pero tu idea mejoró esta salida.
- Esos chikos del antro… entonces son tus amigos?, son gay verdad?.
- Si, son mis amigos, mis mejores amigos y si son gay, te sentiste incomoda por eso?
- En absoluto, pero pensé que tu nunca habías ido a ese lugar .
- Si voy, y cuando voy es con ellos, solo que bueno, ellos están en su mundo y a veces me dejan solita, pero no importa me la paso muy bien.
- Ya veo ¡¡¡¡ entonces si eras tu¡¡¡- brincando del asiento y dándose la vuelta hacia el conductor, le dijo con exaltación. – Yo te vi en ese lugar, la primera vez que fui.
Cirse se sorprendió y la miro de reojo mientras conducía.
- Sí? Pues si seguramente era yo, espero no me hayas visto de una manera inconveniente o peor- Le sonrió y fijo la vista al frente mientras conducía, ese comentario la hizo sentir expuesta, pues no sabe realmente como la haya visto.
- Realmente, te vi sentada en el bar, pero dudaba que fueses tu por que, aun no te habías teñido el cabello de color rojo.
- Si ya recuerdo que día fue, estuve con mis amigos pero como siempre, me dejaron solita, sin embargo la pase muy bien, que lastima me hubieses hablado, tal ves así no me hubiese aburrido.
- Por dios, Cirse, aun no teníamos muy buena relación, recuerdas?, si te hubiese hablado y me hubieses contestado o reaccionado de una manera que no me hubiese gustado, te hubiese rechazado el proyecto ¡¡¡.

Así Continuo la platica hasta llegar al departamento.

- Bien pues hemos llegado, después de una super noche, gracias por haber aceptado ir al cine, la he pasado….. increíblemente.

Cirse al decirle esas palabras a Mónica, le tomó la mano y la miro a los ojos.
Se quedaron en silencio unos segundos, no sabiendo que decir. Ella no quería bajarse del automóvil, la otra tampoco, tal vez fue de esos momentos que hubieran deseado que se queden congelados en el tiempo y que no pase. Sin embargo, Mónica se sintió confusa, pero no retiró su mano de la de ella, como sucedió en el cine y nuevamente sintió ese “algo” en el estomago que la hacia sentir tan bien y extraña a la vez.
- A mi también, me ha parecido una noche estupenda, te repito que hace tiempo no hacia esto…… y…..-
- Esa es la ventana de tu habitación Mónica?- Interrumpiéndola y señalando el tercer piso.
En la ventana que miraba hacia la calle, estaba encendida la luz al parecer de su habitación y una silueta asomaba.
- Si, es mi habitación- miro y vio que la silueta correspondía a un hombre, extrañada miró a los lados y estaba estacionado el automóvil de Carlos. – Es Carlos, no me dijo que vendría.
Se despidió de Cirse con un beso y un fuerte abrazo, al bajarse del automóvil, Carlos ya estaba abriendo la puerta de entrada a los departamentos, salió intrigado para ver al conductor del automóvil, la cual se comenzó a alejar.
- Quien era?
- Era Cirse, que haces aquí, no me avisaste que vendrías.
- Y donde fuiste?
- Salí al cine.
- Al cine Mónica? Y regresas a las 4:30am?, donde fuiste?
- Después fuimos a un antro con Ingrid, Carlos basta ¡¡¡¡¡.

Carlos, molesto entro junto con Mónica, quien estaba muy pensativa pero ni la molestia de él, pudo borrarle la sonrisa de la cara. Mientras Carlos dormía con su molestia, Mónica no podía conciliar el sueño, pensando en las cosas tan extrañas que sucedieron, sin embargo sentía mucha emotividad y eso no le permitía dejar de estar feliz, ya que definitivamente, no había sentido eso nunca.

viernes, 15 de mayo de 2009

SORPRESIVA INVITACION

Dando vueltas en su habitación, con el móvil en una mano, mirando el nombre en la pantalla, pensando detenidamente si hacer la llamada para su principal intención o para disimularla.
Cirse no dejaba de pensar en la situación de Mónica, de tal manera que siente que es demasiado evidente su enojo cada vez que menciona su próxima boda.


- Es casi imperdonable lo que le hacen, pero… por que me esta importando tanto?, basta Cirse, enfocate fríamente en todo, ya tiene mucho tiempo que una persona no me importaba de esa forma. Tal vez le comienzo a tener cariño…. Tranquila….. aun que a la que menos puedo engañar es a mí. Lo que podría hacer es decirle, en cuanto terminemos con el proyecto para alejarme de su vida definitivamente, y de esa manera deje de importarme.


Continuaba con el móvil en la mano, diciéndose ella misma sus diálogos, tratando de auto convencerse, de que no le importaba la vida de Mónica, ya que ella se había hecho una promesa a si misma, no permitiéndose volver a involucrar sus sentimientos con alguien.
Hasta ahora lo había podido cumplir como lo tenia pensado, pero la situación con Mónica la hacia dudar mucho de su promesa, pero había algo que la impulsaba a saber de ella, contando que su compañía le hacia sentirse bien.
Al fin se decidió y oprimió el send, para llamar.


- Si?- se escuchó desde el auricular.
- Mónica?, que tal, estas muy ocupada?- le dijo con un tono un poco nervioso, mordiéndose su labio inferior, sintiendo que tal vez no fue oportuna.
- Hola¡¡¡ Cirse ¡¡¡ no estoy ocupada, voy de salida de la oficina, ya acabe todo de hecho, me llamas por lo del proyecto verdad?, ya esta LISTO¡¡ espero vengas mañana para que te lo muestre y ver que te parece- Le contestó Mónica con un aire de sorpresa y alivio por terminar lo que Cirse tanto requería.
- Ah¡¡ perfecto, estará muy bien hecho, supongo, realmente no te hablaba por el proyecto…

Hubo un silencio por 2 o 3 segundos, Mónica quedo con curiosidad, y se le cruzaron muchísimas cosas en la mente. En cuanto a Cirse, entre cerró sus ojos y se mordió nuevamente su labio inferior, indicio de atreverse a algo que le costaba mucho, hasta que al final le salio la voz.

- Te hablaba por que…. Se me antojó ir al cine a ver una muy buena película que hoy estrenan… si te parece?, si gustas podrías invitar a Ingrid- En su interior sentía agitación y las palmas de sus manos le sudaban en frió, se preguntaba a si misma por que tanta exaltación.- Por supuesto si estas desocupada en la noche, tampoco quiero interferir si tenias planes con …Carlos.
- Bien…... me parece una buena idea, hay que salir de la rutina, no tenia planes, muchas gracias por la invitación, ya me hacia falta, le voy a comentar a Ingrid. Donde te vería?.
- Podrías decirme donde paso por ti y por Ingrid y vamos, para que llevar tantos automóviles al cine- Le contestó mas tranquila y buscando una hoja de papel y un bolígrafo para apuntar su dirección.
- Si me parece muy bien, pasa por mi- Mónica le proporcionó su dirección y realmente le agradaba la idea de salir, ya que tenía mucho tiempo de no salir sola al cine, sin Carlos. – A que hora irías para estar lista?.
- Te parece a las 8?
- Esta perfecto, hasta pronto.

Se despidieron, Cirse oprimió el botón contrario para cortar la llamada, pero con una inquietud diferente a antes de hacer la llamada, inmediatamente corrió hacia su closet y comenzó a buscar la mejor ropa para ir al cine, como si hubiera alguna adecuada.
Mónica por su parte, se sorprendió de la invitación pero le pareció muy oportuna, de pronto recibe nuevamente otra llamada en su móvil, pensó que tal vez se equivoco de hora Cirse y quería quedar mas tarde, miro y era Ingrid, tan oportuna.

-Aló….Ingrid- Contestó no con mucho animo.
- Hola…Moniq , espero no tengas planes para hoy por que tengo unas ganas de ir al antro aquel que……
- Me temo, mi estimada y muy querida amiga- interrumpiéndola y en tono muy alegre. – Que si tengo planes para hoy en la noche, y no podré acompañarte, voy a ir al cine.
- Ah ok, pero después, ya sabes le dices a Carlos que saldrás conmigo y te cortas rapidito en cuanto termine la película.
- Pero…. No iré con Carlos y no llevare mi auto, así que no podré cortar temprano.
- Y con quien iras MONICA¡¡¡¡
- Con… Cirse, mmm por cierto estas invitada, en caso de que quieras ir pero como vas a tu antro… pues bueno entiendo- Comento riéndose y en tono de complicidad.
- Por dios¡¡¡¡¡ es verídico ¡¡¡¡¡- Sin parar de reírse de la misma situación- O sea me invitas pero no me invitas.
- Claro estas invitada.
- Claro que no Mónica ¡¡¡¡. Ve disfruta tu nochecita¡¡¡ y me cuentas mañana.

Continuaron platicando y riéndose del mismo tema, quedando en que Mónica le llamaría a Ingrid en cuanto regrese y contarle detalle a detalle su aventura.
Mónica continuo su trayecto hasta su departamento. Estando ahí, mientras descansaba, meditó que no le parecía una aventura salir con Cirse al cine, tampoco lo más común, sin embargo, sentía un enorme escape y parte de libertad que ya no tendría en un lapso muy corto.
Tal vez seria una noche muy importante para ambas, ya que la emotividad que sentían era muy diferente a la que habían sentido en otras ocasiones, con otras personas.

jueves, 14 de mayo de 2009

TAN EVIDENTE ES?

Hija de padres económicamente no tan estables como los de Mónica, sin embargo trabajaron muy duro para poder tener un buen nombre en la sociedad, Ingrid Vallarino, caminando por las calles, mirando aparadores mientras llegaba a su destino, la agencia del engaño, como le decía a la agencia de mercadotecnia de Mónica, debido a que ella era tan buena en su trabajo, hacia que toda publicidad y campaña, funcione sin importar el producto que se lance.
Ingrid, una mujer tan extrovertida como bella, acostumbrada a tener siempre algún compañero sentimental, acostumbrada también a cambiarlos cada mes. Una persona muy decidida y con visión hacia un futuro individual, cabello castaño claro, rizado hasta los hombros, con estatura promedio, aun así sin importarle, mantiene un gusto por los zapatos con tacones muy altos, tez clara, ojos expresivos y pestañas largas.

Ya en la oficina, le pide a Eufrasia que anuncie su llegada, mientras se acomoda el cabello y se espeja levemente en un cristal con un impreso del logo de la agencia.

- Hola, pasaba por aquí, tu sabes comprando cosas banales y quise entrar a saludarte, espero no andes muy ocupada.
- Ingrid ¡¡¡ por favor pasa siéntate, te gustaría tomar algo, un café?- le dijo mientras se paraba de su asiento ejecutivo, para saludarla efusivamente con un abrazo y un beso.
- Un té esta bien.
Con una llamada al conmutador, le pidió amablemente a su asistente, trajera 2 tazas de te.
- Y bien que te trae por aquí, ya tiene unos meses que no me venias a visitar hasta aquí- le dijo Mónica mientras recibía las tazas de te, que tan rápidamente le llevaron.
- Pues quería venir y decirte que la pase increíble en la fiesta, no es por nada pero soy muy buena organizadora.- sonrió, mientras bebía un sorbo de su te caliente.
- También me divertí, el grupo que contrataste estuvo maravilloso, la pase espectacular.
- El vocalista es muy bueno en la cama, por que déjame decirte que saliendo de tu fiesta me acompaño al departamento.
- Ingrid metiste a un perfecto extraño a tu departamento?- le pregunto Mónica, asombrada y casi acostumbrada a ese tipo de historias.
- De hecho no entró, lo hicimos en su automóvil, en la puerta del departamento, también pensé en dejarlo entrar.
Ambas comenzaron a reírse de la situación, y comenzó a contarle los detalles a Mónica, la cual estaba muy interesada en la plática.

- Bueno cambiando de tema- Dijo Ingrid abruptamente- Me pareció muy agradable Cirse, supongo que no mas que a ti.
Con una ligera sorpresa, debido a la mención de Cirse, Mónica pestañó y inclinando la cabeza hacia un lado, de manera que le sorprendía el comentario le dijo.
- Si… es muy agradable, pensar que no me agradaba cuando me contrato para su campaña- Dijo Mónica.
- Bueno, pero ahora ya te agrada, ya me has hablado de ella, si me parece una buena persona, pero te mira de una manera..Mónica que no se… es extraño, a mi me parece que tu le llamas mucho la atención- Comento Ingrid con una picara sonrisa y haciendo que se vea maliciosa su mirada.
- Estas loka, como se te ocurre pensar eso Ingrid- Le comento mientras se paraba de su escritorio y asentaba su taza de te.
- Lo mejor del caso, es que tu la miras muy parecido- Insistiendo - Además Mónica no tiene nada de malo por dios ¡¡ es lógico, después de tantos hombres y romances que has tenido, es necesario experimentar cosas nuevas- Lanzó una carcajada.
A Mónica le hizo mucha gracia, el comentario fuera de lugar de Ingrid, ya que siempre se había caracterizado por sarcasmo e ironía cómica.

- Ay Ingrid ¡¡¡ no se que hacer contigo, tu eres mi mejor amiga y sabes muy bien como soy, no he de negarte que me agrada mucho, es una muy buena persona y me resulta muy interesante, por lo poco que la he tratado, inclusive me he atrevido a pensar que si me agrada mas de la cuenta, pero es muy extraño, nunca me había pasado esto, a veces cuando viene siento muy raro, también me he dado cuenta de su mirada, pero no se quien apena mas a quien, por que tal ves he sido muy indiscreta , intentando descubrir el por que de mi interés.
- Es clarísimo, yo veo que tal ves esté en las mismas circunstancias que tu, por que no se lo preguntas?.
- Nunca¡¡¡¡ me moriría de la vergüenza y que tal si me dice “rara” o algún derivado de “rares”, además no gano absolutamente nada.
- Por supuesto que ganarías Mónica ¡¡¡¡ sirve y tengas una super experiencia lesbica sexualmente increíble ¡¡¡¡¡- Comentó Ingrid con efusividad y terminando con una carcajada, provocando la misma reacción en Mónica.
- Estas sumamente demente, dices estupideces, seguramente es a ti a quien le da curiosidad, o me lo dices por experiencia.
- No es tan mala idea, ya sabes que igual y vengo con una historia similar- Comentó Ingrid sin dejar de reírse- Ya sabes que también he tenido muchas aventuras, pero hasta ahora, heterosexuales.

Continuaron la misma plática, cuando la asistente las interrumpe diciéndoles que Cirse había llegado y si podría atenderla.

-Gracias Eufrasia, si dile que pase por favor, ya vez Ingrid la llamaste con el pensamiento, te suplico te comportes, por que ella es muy seria cuando hay otras personas presentes… bueno hasta conmigo.
Entre risas, se hace la presencia en la oficina de Cirse, ambas la miraron pareciera que la estaban esperando.

- Hola como han estado.- Comentó Cirse sin percatarse que hacia unos minutos, hablaban de ella.
Saludando a ambas de abrazo y beso comentó – Me encanto la fiesta, supe que tu la organizaste- Dirigiéndose a Ingrid- Y en general tu casa fue muy apropiada para ese pequeño evento.- Le comenta a Mónica.

Continuaron platicando, ya que a Cirse le parecía muy agradable la plática con ellas dos, no quiso sacar el tema del proyecto por que realmente pareciera que fue a visitar solamente y pasar un buen rato.
- Que les parece si vamos a almorzar juntas?- Les preguntó Cirse a ambas.
- Si por supuesto- Respondieron las dos.

Se dirigieron a un restaurante, que estaba cerca de la agencia y contaba con buena fama en guisos.
Estando ahí, comenzaron a platicar del matrimonio de Mónica. Cirse no ocultaba con facilidad su incomodidad en ese tema, se percato de eso Ingrid.
- Cirse de todas maneras ya era hora de que Mónica empiece a estabilizarse no crees?.- Le pregunto Ingrid esperando escuchar alguna respuesta que posteriormente le pueda asegurar a Mónica que ahí existe una atracción.
- Si por supuesto que lo creo, por lo que me había platicado, nunca habías tenido un compromiso tan serio con alguien.
- No ninguno- Dijo Mónica, mirando de reojo a Ingrid, percatándose de la intención de la pregunta- Pero no me desagrada la idea, considero estar enamorada y estoy segura de que él me hará muy feliz.
- Sin duda alguna- Respondió Cirse, acentuando aun mas su incomodidad. De la cual Ingrid percibió con facilidad y le preguntó.
- No te pareció agradable Carlos?, - con un tono de seriedad y dispuesta a escuchar la respuesta a tan directa pregunta.
- No puedes hacer un juicio por solo haber visto a una persona una sola vez, pero si a ti te hace feliz entonces realmente eso es lo que importa- Respondió mirando a Mónica a los ojos.

Continuaron la plática mientras disfrutaban un delicioso Curry de Pollo, la comida favorita de Mónica, que conoció en uno de sus viajes a Francia al terminar cada año de escuela.
Entre comida y plática Ingrid observaba la mirada de ambas en la mesa, se sonreía por momentos por lo que comentaron ambas en la oficina, sin embargo le parecía de mucha curiosidad la idea.

-Chikas me retiro, me dio mucho gusto haber platicado con ustedes, pero si necesito terminar algunos pendientes. – Comento Cirse , poniéndose de pie y despidiéndose de beso y un efusivo abrazo a Mónica.

Se despidieron y como sobremesa se quedaron platicando.
- Yo no se Mónica pero, Cirse no esta muy conforme con tu matrimonio.
- Ingrid, o sea, tu lo asocias todo por lo que te dije, honestamente le da igual si me caso o no, si me voy de la ciudad o me quedo, lo que te dije fue nada mas una sensación, eso no quiere decir que realmente esté sucediendo.- Comentó Mónica mientras se levantaba y tomando su bolso para acomodarlo en su hombro, haciendo notar su incomodidad a Ingrid.

Se retiraron del lugar despidiéndose y quedando aun la duda, si era solo una sensación de Mónica o realmente estaba Ingrid en lo correcto.



martes, 5 de mayo de 2009

Peleas Hormonales

Este es otro paréntesis, continuará la historia de hecho ya esta escrita jeje. Hago otro paréntesis, debido a que cada suceso que realmente pueda frenar esta escritura, obviamente tiene que ser escrito. Quisiera saber, por que las relaciones lenchas tienen tanto problema?, será por que es alguna lucha hormonal? O sea, que en lugar de estar discutiendo con tu pareja , estas peleándote con un montón de hormonas que te hacen la guerra y además, se ponen en combinación con las tuyas y ahora ya quedaste mas mensa.

Lo único valido de todo eso son las razones de cada lencha para poder hacer una gran discusión hormonal. Yo me pregunto si en las parejas bugas hay esto?, igual y hay peleas parecidas, me atrevo a decir que son casi iguales, pero al menos, las únicas hormonas que hacen el ataque son las propias, ya que no se unen en tu contra.

Debido a esto yo siempre he dicho, después de una pelea, una muy buena platica espera, sin embargo, en muchas circunstancias esa plática no funciona. Usualmente cuando tienes pareja, las mujeres tendemos a creer que nuestra novia tiene poderes extra sensoriales, de manera que nos pueden leer la mente, pero el problema es que no la leen bien, ese es mi caso, no tengo poderes extra sensoriales, pero estuve investigando y hay muchos libros que ayudan a desarrollar dicha habilidad, mientras tanto insisto, que hay que decir las cosas que una siente, al momento justo de las cosas, no mas para que no sea mas difícil después. Igual, hay muchas parejas que, como si fuera tradición, terminan cada 3 meses, caso de una conocida, muy conocida, no, no soy yo, y al final de todo regresan. Se podría clasificar los tipos de parejas, solo que aun no se que nombre ponerles.

Pudiera describir un millón mas, pero el problema es que eso influya al detenerme y con un enorme borrador, quitar todas las ideas de mi cabeza, en fin tal ves solo sea cuestión de tiempo y vuelva a continuar. Solo espero que Mónica, Cirse o Carlos no tengan ese problema de las relaciones tan complicadas.

Por supuesto, no pedimos ser lenchas pero hay que detener la guerra de hormonas y saber frenar discusiones sin sentido, sabiendo también cuando hacer una macro fiesta y bailarla sola ….. o acompañada.

Bien Inspiración, nuevamente solicito tu intervención, y solo espero podamos tomar cursos ambas para telekinesis, así se llama no?, bueno, es entendible.

Te hubiese callado con un beso...


Te Amo Hormona Guerrillera.