
A mal de su pesar, él la toma de la mano al entrar.
El salón lucia muy elegante con todos esos decorados modernos y vistosos.
Varios de los productos que participaban, era el adorno de algunas partes del espacio. Al fondo el escenario, en la pared una pantalla proyectando videos musicales intercalados con pequeños comerciales de la creación de Mónica.
Se podía apreciar la presencia de varias personas, entre tantas, publicistas y varios invitados de la empresa de Marketing Line.
Todos en la mayoría, lucían unos trajes exclusivos y propios para la noche.
Mónica lucia un vestido negro hasta la rodilla, con corte elegante y al mismo tiempo casual, le dejaba al descubierto un hombro y eso la hacia lucir mas encantadora que de costumbre.
Comenzó a entrar al lado de Carlos seguida por Ingrid, cuya elegancia como su buen gusto, no dejaba mucho a la imaginación.
De inmediato comenzó a buscar con la mirada a Cirse, sin hallarla. Las personas que se acercaban a saludarle, pocas sabían que ella diseñó toda la campaña de lanzamiento.
Varios de los productos que participaban, era el adorno de algunas partes del espacio. Al fondo el escenario, en la pared una pantalla proyectando videos musicales intercalados con pequeños comerciales de la creación de Mónica.
Se podía apreciar la presencia de varias personas, entre tantas, publicistas y varios invitados de la empresa de Marketing Line.
Todos en la mayoría, lucían unos trajes exclusivos y propios para la noche.
Mónica lucia un vestido negro hasta la rodilla, con corte elegante y al mismo tiempo casual, le dejaba al descubierto un hombro y eso la hacia lucir mas encantadora que de costumbre.
Comenzó a entrar al lado de Carlos seguida por Ingrid, cuya elegancia como su buen gusto, no dejaba mucho a la imaginación.
De inmediato comenzó a buscar con la mirada a Cirse, sin hallarla. Las personas que se acercaban a saludarle, pocas sabían que ella diseñó toda la campaña de lanzamiento.
- Esta precioso el lugar Mónica, aquí hay unos hombres divinos, tengo que preguntarle a Cirse haber si alguno es su amigo.- Comentó Ingrid mientras miraba y les sonreía a algunos publicistas.
- Por supuesto, aquí segurito sales con algún galán, si te conozco Ingrid ¡¡- Le respondió sonriendo, mientras continuaba su búsqueda.
Se acercaron al área de las mesas, donde se podía apreciar claramente que habría una pequeña cena.
En medio de la música y de los sonidos instrumentales, se mantuvieron los tres sentados platicando y comentando detalles del lugar y de la gente que le parecía conocida a Carlos.
Mientras tanto, Cirse se encontraba platicando con los empresarios de “Super Hair” .
- Cirse, esto esta fascinante, cada vez me gusta más tu trabajo y las novedosas ideas que estas aportando en esta campaña, auguro un buen éxito para nosotros. – Comentaba el director general mientras sostenía con una mano su copa con vino blanco Codorniu Brut.
- Gracias, pero no solo es mi merito, me gustaría que conozcan a la persona que me diseñó esta campaña, es una mujer muy creativa.
Platicándole de Mónica, le brillaban los ojos y le daban muchas ganas de verla inmediatamente para poder presentarla, ya que estaba orgullosa del talentoso trabajo que había realizado.
De inmediato, la localizó con la mirada, observó que no solo estaba con Ingrid si no que había asistido también él. Frunciendo un poco el seño, se despidió y se acerco a su mesa, atravesando así casi toda la mitad del salón.
Mientras se acercaba, podía notar cada vez mas, lo hermosa que estaba Mónica, lo que distinguía del vestido la hacia lucir de una manera que jamás la había visto.
Al acercarse, notó que Carlos tenía el brazo rodeando la espalda de ella, a sabiendas de que era su prometido, no podía detener su molestia al ver la escena.
Se acercó y se miraron, fue grande la sorpresa de Mónica al ver a Cirse ,con un atuendo diferente esa noche que la hacia lucir extremadamente sexy.
Vestía una blusa Jil Sander color blanco y manga larga, abotonada hasta sus senos, que permitía ver un aspecto sensualmente masculino, un pantalón negro de corte recto con pinzas y un sombrero gangster del cual salía su rojizo cabello que finalizaba en parte de su discreto escote.
Mónica se sintió impulsada a levantarse de su asiento en cuanto ella hizo su aparición. De inmediato se saludaron con un beso y un afectuoso abrazo, sosteniendo miradas de complicidad.
Después pasó a saludar a Ingrid y aun tratando de hacer mas leve el tormento, saludó de mano a Carlos.
Para evitar un poco la tensión entre ellos que solo Ingrid percató, trató de llamar su atención.
- Cirse, esta precioso el lugar es demasiado futurista esta publicidad, quien lo organizó?. Se dirigió a ella apoyándose de su hombro.
- Si, esta muy espacioso el lugar y esta muy bien para este tipo de eventos, yo organicé la reunión, espero les agrade también la cena y lo mejor es que el grupo musical es único, en cuanto lo escuches te va a gustar, son muy versátiles. – Contestó alegremente y con conocimiento de su intención.
- También he visto a varios chikos, preséntame alguno. Por ahí veo a varios muy apuestos – Le señaló con el índice. – Pero al mejor, ya sabes, al que veas que tiene… más…. Tú sabes.- Comentando con malicia y riéndose de si misma.
El comentario le hizo mucha gracia a Cirse, le pidió que la acompañara a pasear el salón y de esa manera darle una pequeña biografía de cada galán atractivo.
Mientras tanto Mónica, se quedó en la mesa con la compañía de Carlos quien no dejaba de criticar como estaba vestida Cirse, de tal manera que le resultaba muy inapropiada.
- A mi no me parece mal…. Inclusive se le ve muy bien….- Le respondió Mónica mientras miraba la silueta de Cirse a lo lejos, perdiéndose con su amiga entre los invitados.
- Bueno, es que todo lo que haga a ti te parece bien. – Respondió Carlos, Molesto.
- Por que te desagrada tanto, te gusta?, es su compañía?. Que tiene ella de malo, que no pueda tener Ingrid, ya que con ella si he ido a muchos lugares y en la universidad conocíamos a muchos chikos. Nunca me has hecho algún comentario en contra de ella.
Carlos paralizado, se contuvo mucho, ya que no tenía una buena respuesta a esas preguntas.
- Solo no me agrada, se me hace una persona…… muy antipática.
- Cuando tengas una buena respuesta la escuchare atenta, mientras tanto no quiero escuchar más tus comentarios.
Levantándose mientras pronunciaba esas palabras, se dirigió a la mesa de los bocadillos dejando solo a Carlos.
Ahí se encontraba Cirse mas cerca.
En el intercambio de miradas, se escuchó a lo lejos la presentación del grupo musical, quienes comenzaron a utilizar sus instrumentos para amenizar mucho más la recepción.
Al ritmo de “ Insatiable “ , Mónica miraba a Cirse, mientras se sentaba nuevamente en su mesa.
Su imaginación volaba mientras la letra de Darren Hayes continuaba. Trataba de adivinar como seria bailarlo con ella.
El pequeño sueño fue interrumpido por Carlos.
- Una copa de Vino?
Regresando a la realidad y con un poco de aturdimiento le respondió.
- Si dame una copa, esta canción es tan formidable, que se puede disfrutar mejor con esto.
- Si gustas, podríamos irnos al departamento y escucharla solo nosotros.- Le contestó él, de una manera romántica y a la vez acabando con su encanto.
A Mónica solo le quedó sonreír y negarle la petición, ya que estaba muy agradable el ambiente como para irse, además prefería otra compañía.
La reunión continuó, la música se tornó mas bailable y la afirmación de Cirse era verídica, realmente era un buen grupo, juzgando que todos se estaban divirtiendo.
Se sirvió la cena, fueron disfrutados los platillos entre miradas cómplices y miradas de flirteo.
Entre tanto, llegó la hora de que el Gerente impulsador del producto diga unas palabras y darle un enorme reconocimiento al trabajo de Cirse, por su éxito seguro.
Ella subió al escenario, agradeció los cumplidos con una sonrisa y tomó el micrófono.
- Realmente la persona talentosa se encuentra con nosotros, yo quiero agradecerle de antemano todo el trabajo que realizó, seguramente esta campaña será todo un éxito.
Presentó a Mónica como la ingeniosa creadora, ella por medio de los aplausos fue enfocada y con señas, agradecía a Cirse el reconocimiento público.
Continuo así, tan agradable reunión.
En una de tantas, comenzaron muchas personas a bailar, Carlos estaba bailando con Mónica, mientras que Cirse solo observaba a distancia.
Deseaba tanto estar en su lugar y que las sonrisas dirigidas a él, fuesen para ella en ese instante. Tanto era el deseo, que fue tan evidente en su mirada, de la cual se percato la perspicaz amiga.
- Por que no la invitas a bailar.- Le comentó Ingrid mientras permanecía a un costado, sosteniendo su copa de vino.
Ella se sintió descubierta y comenzó a reírse nerviosamente.
- Invítala, total yo pienso que Carlos no es un buen bailarín.- La miro fijamente, mientras tomaba un sorbo y finalizaba con una sonrisa cómplice.
Cirse entendió, que había sido demasiado indiscreta e Ingrid tenia conocimiento de lo que sucedía.
- No, no es prudente, ellos están bailando, además no seria eso propio para el lugar no crees?.
Ingrid, soltó una carcajada mientras escuchaba la respuesta.
- Desde cuando algo es propio, cuando se desea con tanta fuerza, como lo estoy viendo en este instante.
Sorprendida miró de inmediato a Ingrid
- Soy tan evidente?
- Digamos que eres mala actriz, no te culpo, yo en tu lugar tal vez haría lo mismo.
Continuaron ambas mirando a la pareja bailar entre la gente. En una de tantas, ellos regresaron a la mesa.
Carlos se alejó dejando asi, a Monica sola y en espera de su visita tan deseada.
Aprovechó el momento Cirse para acercarse a ella, caminando hacia su dirección.
Aprovechó el momento Cirse para acercarse a ella, caminando hacia su dirección.
- Me puedo sentar?- Pronunció las palabras, haciendo que Mónica la mire de inmediato.
- Por supuesto, te he esperado toda la noche. Me gusta mucho este ambiente y la gente es muy agradable, todo te salio divino. Sobre todo gracias por tus palabras, yo solo hice lo que me pediste.
Se sentó a su lado y mientras la miraba comenzó a platicar con ella.
- Tienes talento, sin duda eres muy buena en tu trabajo. Sabes, no había podido llamarte desde aquella noche, no por que no quisiera hacerlo, si no por que no sabia que decirte. No quiero parecer tonta, aun que la verdad lo trato de evitar.
Sus palabras sonaban nerviosa, como ella se calificaba, pero hablaba mas con los ojos que con los labios rosa que la caracterizaban.
- No tienes que decirme, realmente estaba igual, tampoco sabia que decirte, me apena mucho, por que yo ….. sinceramente jamás le había dado un beso a una mujer.- Hablaba con una voz nerviosa y apenada, mientras lo hacia tenia su copa en la mano, como si le fuera a templar sus nervios.
- A mi me pareció maravilloso y para haber sido la primera vez, besas delicioso- Le respondió, dándole seguridad al hablar.
Por debajo de la mesa, Cirse le tomó la mano y la entrelazó con la de ella. Ambas se quedaron mirándose a los ojos y les pareció de pronto que en el salón no se encontraba nadie más que ellas.
Mientras tanto, Carlos camina rumbo a su mesa y fue interceptado por Ingrid, como buena cómplice, le pidió una copa de vino.
-Charlie, me das una copa por favor, esto para mi esta muy aburrido, todos los hombres con los que he platicado me parecen demasiado “gays”.
Carlos se regreso por la bebida a la mesa donde las servían.
Ingrid, continuaba mirando el espectáculo de ambas y pensaba que ahí había algo mas que un simple gusto, solo sonreía y se sentía muy bien por su amiga.
- Aquí tienes, me voy por que Mónica se quedo sola.
De pronto se despeja el camino hacia la mesa y vio a Mónica platicando con Cirse en la mesa, trató de caminar para acercarse.
- Donde vas Charlie?
- Hace cuanto que esta ella ahí sentada con Mónica?- Preguntó molesto.
- No hace mucho, déjalas platicar por que eres tan irreverente?
- No es irreverencia, solo no me gusta su amistad y no me gusta dejarla mucho tiempo con Mónica.
Ingrid, suspicazmente comienza a preguntarle.
- Por que?, temes que ella te engañe como tu lo haces?, por favor Carlos, Mónica es incapaz, además es una chika, enfadate cuando esté con algún galán, que si sigues así no tardará mucho en conocerlo.
Las palabras de Ingrid lograron enojar a Carlos.
- Cállate Ingrid ¡¡¡, eso ya terminó, ahora estoy dedicado a ella.
- A mi no me engañas Carlos, tu sigues enamorado de su madre, no fue solo una aventura que comenzó en la universidad, tu ya lo llevaste mas allá.
Carlos, muy enojado por el comentario, comenzó a caminar rumbo a su mesa, por su parte, Ingrid se desahogó, diciéndole lo que tenia en mente desde hacia un tiempo.
Se acercó a la mesa donde ellas se encontraban y con tono molesto se refirió a Mónica.
- Vamos ¡¡¡¡
Mónica, asustada volteo hacia él y soltó la mano entrelazada con la de Cirse.
- Que pasa Carlos?
Cirse por su parte, se levanto de la mesa y enfrentó la mirada de él.
- Vamos Mónica, no estoy de humor.- Insistiendo y al mismo tiempo mirando fijamente a Cirse.
Percatándose de la actitud tan directa, se dirige a Mónica con una voz tranquila y prudente, evitando así que la situación engrandezca.
- Nos vemos pronto Mónica, de todas maneras necesito hacerte llegar tus honorarios.
Se comenzó a retirar de la mesa un poco asustada por el tono de voz y en desacuerdo con la manera de hablarle a Mónica.
Mientras caminaba paso al lado de Carlos y le comentó con voz baja de manera que solo él pudiera escucharla.
- A demás de ser un cínico, eres un poco hombre, sé a lo que le temes. Buenas noches Carlos.
Él asustado, se quedo sin palabras y descubrió que ella ya sabia todo.
Durante unos minutos, tuvo una pequeña discusión con Mónica, e insistía preguntándole que le dijo mientras platicaban.
Realmente, no se percató del contacto que tuvieron ambas por fortuna de ellas e infortunio de él.
Mónica por su parte le decía que estaba loco y ahora ella quería irse.
Ingrid presenció el espectáculo, solo miró que comenzaron a salir del lugar conforme la discusión continuaba, se acercó a Cirse quien se había alejado rumbo a los sanitarios.
- Cirse, Carlos esta loco, se acaba de llevar a Mónica están discutiendo, me siento muy apenada pero no quisiera presenciarlo, es una situación muy incomoda para todos. Me podrías llevar a mi departamento por favor?.
Cirse muy amablemente accedió a la petición, aun preocupada por lo sucedido y pensando en el mal momento que estaba viviendo Mónica.
En el automóvil le comentó, el suceso entre Carolina y Carlos. Ingrid confesó que también estaba enterada de la situación.
- Comenzó todo en la universidad, Carlos era muy amigo nuestro y asistía a la casa de Mónica cuando habían trabajos escolares. En una de esas él se empezó a involucrar con su mamá, no lo hicieron evidente, pero después quiso dejar todo eso atrás ya que Carolina era una mujer casada, como hasta la fecha, entonces él comenzó a enamorar a Mónica. Ambos se comenzaron a enamorar y empezaron una relación. Carolina en el fondo, se sentía con su conciencia limpia pues eso y su imagen en la sociedad es lo único que le importa, pues se suponía que por eso se “distanciaron“, pero continuó enamorada de Carlos y hasta la fecha lo busca, sin embargo yo se que en el fondo, Carlos sigue enamorado de ella.
Cirse al escuchar las palabras de Ingrid, solo se aferraba más al volante, por el coraje que sentía.
- No es justo, ella tiene que saberlo pero no me atrevo a decirle. No me gustaria que viviera infeliz el resto de su vida y con un hombre que aun esta enamorado de su madre.
- Yo la quiero mucho, pero tampoco puedo hacerlo, no tengo las palabras adecuadas para hacerlo. Además Cirse, ustedes tampoco me engañan, tu quieres a Mónica, y ella a ti. Es extraño por que nunca la había visto mirar a alguien como te mira a ti. Ustedes tienen algo mucho más hermoso de lo que tiene Carlos con ella.
Cirse se sintió tan bien al escuchar las palabras de Ingrid que terminó convenciéndose, que ella misma tendría que decirle a Mónica lo que estaba sucediendo.
Dejó a Ingrid en su departamento, se sintió con mas fuerzas para poder atreverse a decirle una cruel verdad a Mónica, y de esa manera acabar con esa mentira tan grande que estaba viviendo, no importaba si al final de eso no podía estar con ella. Cirse solo quería que Mónica fuese feliz, no importando con quien lo sea.

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