- Por que no pude decirle nuevamente lo que sucede entre Carlos y Carolina, tal ves así sea mas fácil, por supuesto entre lo peor, ella de todas formas tendrá que saberlo. Aun estoy a tiempo.
Corrió a su habitación y tomó entre su mano el móvil, marcó el numero de Mónica, no había otra forma mas que esa, no le dio tiempo de decírselo en persona pero tenia que ser esa noche donde Mónica se enterara de la verdad.
Comenzó a llamar pero no contestaba el móvil, insistió unas 3 veces más sin éxito. Regresó de la misma manera el móvil sobre el buró donde lo encontró y se sentó en su cama.
Mónica aun enmudecida, creyendo estar en una dimensión diferente a la que estaba viviendo hasta antes de ese suceso.
Permanecía de pie extrañada, observando con detenimiento la imagen que quedó como fotografía en su memoria.
Carlos palideció, caminó con asombro hacia ella. De sus labios no podían salir las palabras.
Caminó y la tomo de la mano.
- Mónica, todo esto tiene una explicación.
De inmediato se entre abren los labios de ella y lo mira con singular rareza.
- Seguramente todo tiene una explicación, solo que en este momento realmente no tiene sentido saberla.- Contestó.
Carolina se levantó de la cama, en ningún momento de su vida pensó que esa escena pudiese suceder, se mantuvo de pie a un costado de la cama, mirando fijamente a Mónica.
De repente un aire de rabia arrebató a Mónica despertándola así de su letargo, dando un jalon, tirò del brazo soltándose así de Carlos, caminó y enfrentó a su madre cara a cara, como nunca antes había hecho.
- Es este tu ejemplo de buenos modales y decencia verdad?- Le dijo con los ojos incendiados de furia y haciendo puño ambas manos. – Desde cuando mantienes este circo en pie?. Pensar que desde pequeña me enseñaste a conducirme según, como debía de ser, yo sin imaginarme lo que tu eres en verdad. Me das asco¡¡.
Las palabras de Mónica comenzaron a herir los sentimientos y el ego de Carolina.
- No tienes derecho a juzgarme, como dijo Carlos todo tiene una explicación.- Dijo enfrentándola.
- No tienes vergüenza mamà……perdón, señora, no te mereces el nombre, si tal ves nunca lo fuiste realmente. Siempre diciéndome cada segundo, cada indicación para que tu y tu imagen quede bien ante la familia, que hipócrita eres.
- Tu no entiendes Mónica, Carlos y yo nos enamoramos desde hacia tiempo…
- Entonces para que casarse conmigo y fingir que me amaba, claro en este momento no me interesa.- Se dirigió a Carlos.
Él de inmediato se acercó.
- Mónica yo si me enamore de ti, quería alejarme de todo. En esta ocasión quisimos encontrarnos para darle fin a todo eso, desde que he estado contigo yo no he vuelto a estar con Carolina.
- Honestamente Carlos, no me interesa. No tiene importancia lo que tu hagas, por que sabes a que vine a tu departamento?
Le pregunta Mónica con una enorme rabia reflejada en su rostro.
- No.- Le respondió secamente.
Transformando su ira en armadura invencible, continuó hablando y así ella dijo su verdad.
- Vine a decirte que no me voy a casar contigo, no te amo Carlos, lo que sentía por ti fue cualquier cosa menos amor. Yo ni siquiera sabia lo que era eso, pensé un momento en haberlo conocido, pero no. Ahora ya puedo decir lo que es el amor y lo conocí por Cirse. Yo estoy enamorada de ella.
Un balde de agua helada le cayó a Carlos desde la cabeza a los pies, temía que sus sospechas hayan sido ciertas, pero su boca se mantuvo herméticamente cerrada, ya que no estaba en posición de reclamo.
- Y si “mamà”, también quería que tú lo supieras, claro no imaginaba que me ahorraría la distancia para que ambos estén informados. Yo la amo y ella ami, quiero ser feliz a su lado, pero para que te digo, que de amor tu no sabes nada.
Mientras confesaba sus sentimientos hacia Cirse, se dirigía mayormente a su madre.
Carolina no encontraba salida de tan bochornosa situación, y la única manera de poder hacer algo, era complicando mas la situación.
- Y Cirse si sabe mucho de amor?- Preguntó de una manera irónica, acercándose lentamente hacia Mónica, mirándola a los ojos y retándola.
- Ella sabe muchísimo mas de amor que tu, “mamà”.
Carolina caminó unos pasos dándoles la espalda a Mónica y a Carlos.
- Ella no tiene ni idea de que es el amor, hija.
- No me llames nunca más “hija”, no tienes derecho.- Arremetió enfurecida.
- Bien, Mónica déjame decirte que Cirse supo en todo momento lo que había o mas bien…. Hubo entre Carlos y yo. Es la persona mas falsa de este mundo.
Mónica caminó hacia ella, le dio la vuelta buscándole el rostro.
- No metas a Cirse en tus bajezas¡¡. La única falsa has sido tú.
- Yo no la meto, ella supo todo desde que comenzaron a frecuentarse o acaso nunca te lo menciono?.
- No, ella nunca me mencionó algo así.
- Pues una persona que te ama te lo dice no?, al menos de eso me estas culpando.
Mónica se mantuvo confundida unos instantes y eso la enfureció más.
- Por supuesto que ella no sabía nada, me lo hubiese dicho, me ama y jamás me haría daño. Tienes algún argumento para que yo crea esa mentira?
- Por que mejor no le preguntas por el cheque que le di.
De inmediato comenzaron a aclarársele todo a Mónica, recordó que hacia unos minutos en su automóvil cayó en sus piernas el cheque, aun así continuaba pareciéndole extraño.
- Le diste algún cheque?
- Así es, y fue suficiente para que no te dijera nada. Si vieras que le pareció muy bien la cantidad….. tampoco te dijo verdad o tampoco me crees?, llámale y pregúntale, no te puede mentir, ella aceptó el cheque.
- Es increíble tanta bajeza, estoy hastiada de ustedes.
Carolina había logrado su cometido, le sembró la duda. Mónica estaba muy confusa y tenía un sentimiento de desolación enorme.
Si era verdad lo del cheque, pues ella lo tenía en su poder y Cirse nunca le dijo nada.
Carlos trató de detener la salida de Mónica, pero le fue imposible. Corrió tras ella y le detuvo la entrada a su automóvil.
- No me toques Carlos, no soporto más tu hipocresía
- Mónica en verdad, ya no hay nada entre ella y yo, si nos viste de esa manera fue… por el vino y me deje llevar. Quiero terminar con todo esto. Cásate conmigo, nos iremos lejos.
- Carlos, déjame en paz, no te amo.
Mónica incrédula de sus propias palabras continuaba respondiéndole a Carlos.
- Pero yo a ti te amo, intentémoslo, nos vamos muy lejos de aquí y comenzamos otra vida.
- Yo amo a Cirse, y quiero ……
Interrumpiéndola.
- Que? Una vida con ella?, no ves que aceptó los chantajes de Carolina?.
Mónica se quedó pensativa, se soltó de la mano de Carlos, abrió la puerta de su automóvil y le dio marcha.
Carlos Regreso al departamento, entro a su habitación y tubo una enorme discusión con carolina.
Por su parte Mónica, comenzó a llorar mientras conducía, miró a un lado y vio el cheque del que le había hablado su madre. Al verlo le dio aun más rabia y golpeó fuertemente el volante. Estacionó intempestivamente a un lado de la cera que a esas horas ya se encontraba desierta.
Comenzó a buscar por el piso del automóvil, estaba decidida a llamarle a Cirse. Se encontraba muy iracunda, solo quería decirle lo que le había dicho Carolina.
Miró la pantalla del móvil y tenia varias llamadas perdidas de ella. Le dio remarcacion.
Del otro lado del auricular Cirse se encontraba preocupada al ver que Mónica le estaba devolviendo la llamada, pensó que tal ves quisiera contarle como le dijo a Carlos que ya no se casaría con él.
- Hola Mónica como te fue, estas bien?.
Antes de poder decirle alguna palabra Mónica tenia que detener las lagrimas que le salían de los ojos.
- Que pasa Mónica estas bien, necesitas que vaya a verte?.- le preguntaba Cirse preocupada.
- No, no quiero verte.
Cirse frunció el ceño extrañada de la respuesta de Mónica.
- Necesitas estar a solas?.
- Necesito estar sin ti también. Por que no me dijiste que ellos estaban juntos desde hacia tiempo, que me vieron la cara de estupida. Pero yo se por que no me dijiste, mi madre compró tu silencio con el cheque que por error cayó en mis manos.
Cirse comenzó a preocuparse y a darse cuenta hasta donde era capaz de llegar carolina con su maldad.
- No Mónica, la situación no fue así.
- Solo dime si tu lo sabias?
- Si, me entere y quise decirte pero….
- Pero, mi madre te entregó el cheque y ya no me dijiste nada. Eso vale tu silencio y el amor que me fingías verdad?
- No Mónica, yo te amo eso es real y lo del cheque…..
- Nada ha sido real, lo que sucedió antes de esta noche fue solo una actuación de tres perfectos actores ganadores del oscar. Jamás imagine que tu me hicieras eso.
- Mónica..
De pronto se corto la llamada, Cirse intentó volverse a comunicar, pero Mónica había apagado el teléfono.
Al llegar a su departamento, se tiro en su cama de un golpe, miro su habitación y todo le recordaba a Cirse, tomo su teléfono y le llamo a Ingrid.
- Ingrid, me acabo de enterar de la más aberrante historia entre mi madre y Carlos.
Ingrid se mantuvo unos instantes callada.
- Mónica tranquilízate, cuéntame que sucedió.
Le contó detalle a detalle lo que había sucedido hacia unos minutos, los mas dolorosos de su vida.
- Mónica, yo lo sospechaba.
- Tu también lo sabias? Por que no me dijiste nada?.
- No estaba del todo segura, no podía decir algo que no había visto. Pero tranquilízate, que ha sucedido con Cirse?.
Mónica de la misma manera le contó lo sucedido con ella y estaba en total decepción de la vida, en esos momentos se le había destrozado su mundo.
Ingrid al escuchar su voz, se preocupo y decidió ir a verla.
Al llegar Ingrid al departamento Estuvieron platicando por una hora cuando se escucha el timbre del interfon.
Ingrid se levanto y se dirigió a contestar.
- Si?...
- Mónica?, soy Cirse abre por favor.
Ingrid voltea a ver a Mónica quien se negó girando la cabeza de un lado a otro.
- Dile que se vaya, no quiero verla nunca.
- Cirse, Mónica no quiere verte. Respétalo por favor.
- Ingrid?, dile por favor que es necesario hablar.
Ingrid se separo unos pasos del interfon y se acerco a Mónica.
- Mónica habla con ella, tal vez tenga cosas que decirte.
- No quiero saber lo que me tenga que decir.
- Entonces yo bajaré y hablare con ella, si no te importa.
- Como tu quieras Ingrid, yo no quiero verla.
Ingrid bajo las escaleras y abrió la puerta de salida, encontró a Cirse muy angustiada y con muchas lagrimas en los ojos.
- Cirse, Mónica no quiere verte, esta muy mal. No ha sido fácil lo que le sucedió hoy.
- Es que ni siquiera se lo que sucedió Ingrid.
Ella le contó a Cirse lo que había sucedido, mientras le contaba la cara de Cirse se enfurecía mas y mas.
- Es inconcebible saber hasta donde puede llegar Carolina. Yo nunca le acepté el cheque, se lo arrojé y le dije que se fuera de mi departamento, me fue a ver para asegurarse que yo no le dijera nada a Mónica. Después yo quise citarla para contarle lo que estaba sucediendo pero no pude decirle nada, Mónica me confesó que estaba igualmente enamorada de mí y se fue a ver a Carlos para decirle que ya no se iba a casar con él. Ingrid, por favor esto esta mal, le dijeron mentiras, tú sabes como es Carolina, cree que con dinero va a comprar conciencias.
- Cirse, yo te creo pero aquí lo importante es que Mónica te crea, esta muy confundida, dale tiempo. Tal ves así, las cosas tengan solución.
Cirse asintió con la cabeza y se despidió de Ingrid con un fuerte abrazo, subió a su automóvil y condujo por el resto de la noche sin rumbo.
La situación se había vuelto mas complicada de lo que pensaba, algo conspiraba en su contra y no sabia que hacer ya que Mónica tampoco quería estar con ella, ya que creía las mentiras que le habían dicho.
Seguiría el consejo de Ingrid, esperaría un tiempo para poder hablar con Mónica.