viernes, 27 de marzo de 2009

Indiferencia...Minima

Se encontraban en su habitación, sentados en un mueble muy confortable, ambos eran muy divertidos cuando estaban juntos, miraban un programa de televisión, por cierto prohibido para menores, pero que les hacia mucha gracia. La irreverencia era lo que le hacia muy atrayente a Mónica.
- Ya estoy satisfecho, no quiero un pedazo más de pizza, basta.- Comento Carlos, depositando el triangular pedazo en la caja situada en la mesa, - Estoy a reventar.
- Eres un verdadero y único exagerado, es el ultimo pedazo de pizza, obviamente estas repleto no me dejaste casi nada. Dijo Mónica riéndose y arrojándole a Carlos una servilleta retorcida y bastante sucia, a la cara.
- Basta, sabes yo no se por que tiene que haber reuniones pre-matrimoniales, realmente todo se debe estar esperando para el día final no crees?
- Así es pero igual si no lo hacemos tu me hablas reclamándome.
- De hecho ¡¡¡¡¡¡ sobre todo si te vas a antros para ver hombres, según me contaron por ahí.
Mónica soltó una carcajada, y comenzó a jugar con el dándole pequeños golpes con la mano.
- Por supuesto, tengo que desquitar todo antes de regar la sopa, digo casarme contigo- Dijo en un tono irónico y con una sonrisa dibujada en los labios.
Entonces Carlos, se puso de pie y se llevo la mano hacia el mentón, dándole una mirada de reojo le dijo
- Ah perfectoooo ¡¡¡¡ es regar la sopa- y acercándose a ella - Estoy completamente seguro que no te arrepentirás.

El ambiente comenzó a sentirse un poco más romántico, a lo cual Mónica no respondía con esa prontitud.

- bueno, no es que lo dude, jamás, solo era una broma.

Estuvieron gran parte de la noche abrazados quedando medio dormidos, hasta que dio la media noche y entonces fue cuando el celular de Carlos sonó.
El sonido hizo que se despertaran casi al mismo tiempo, inmediatamente en la oscuridad y con el tacto, buscó el celular y miro la pantalla, un poco sorprendido Carlos y algo nervioso contesto con un…
- Si?......- Mientras escuchaba la voz a través del auricular, Mónica se levanto para ir a tomar un vaso con agua a la cocina.
Carlos, percatándose de que Mónica no estuviera cerca para escucharlo en la habitación dijo..
- Por que me hablas?, creí que ya habíamos dejado todo atrás, no quiero arruinar nada de lo que tengo.
Hablaba con mucha preocupación con una persona que quizás no entendía cual era la situación, y mucho menos entendía que ya no debía llamarle.
- ¿Mañana? Pero …..es la reunión …. Ok hablaremos, pero por favor después de esto me iré lejos, por que no me gustaría que esta situación arruine mi relación con Mónica, creí que todo esto había terminado.

La otra voz del comunicador, le insistía que no podía terminar tan tranquilamente lo que empezó hace mucho tiempo. Carlos colgó el celular, mientras Mónica entraba.

- Que paso? … todo bien?- Le pregunto Mónica mientras se sentaba en la cama encendiendo su “Lap”, dispuesta a no esperar la respuesta.
- Si, cuestiones de la oficina, tu sabes que no hay hora para eso, por eso me hablaron comentándome que…-

- Mira esto ¡¡¡¡¡- Interrumpiéndolo - le acaba de entrar virus a esto, caray¡¡¡¡ y mientras quería echarle un vistazo al diseño de la campaña de SuperHair , mmmm voy a ver si tengo por algún lado,… algún respaldo aquí o en la oficina.

Carlos la miraba sorprendido y sumamente extrañado, por que no le había preguntado quien era quien le llamo y ni le importo saberlo, ya que él estaba preparado para decir una leve mentira, pudo haberla dicho sin ninguna culpabilidad ya que no le iba a escuchar.
Se puso de pie y cambiándose el bóxer que tenia puesto, por unos pantalones casuales dispuesto a marcharse.
- ¿Te vas?- Preguntó Mónica mientras buscaba alguna memoria de USB en un maletín. – Será que me puedas prestar tu tarjeta de memoria para que pueda respaldar mi información, o sea me la das mañana, claro.
- Si, me voy tengo que descansar para adelantar todo y podamos estar temprano en la reunión.

Mónica no se percató del asombro de Carlos, al ver que no se dio cuenta de su intención de dar una explicación acerca de la llamada telefónica.

Esa noche se despidieron con un beso, Carlos se fue preocupado, también pensando en su plática telefónica y mientras Mónica, solo tenía una cosa en mente, Super Hair.

lunes, 23 de marzo de 2009

UNA PLATICA

Era un sábado por la mañana, a Mónica le gustaba mucho salir a correr en las mañanas. El parque donde hacia sus ejercicios matutinos, le recordaba su infancia, días felices con su abuela, esa personita tan importante en su vida que la motivó a lograr sus objetivos en su vida hasta el último día de su existencia.
Corrió durante una hora y procuraba acercarse a las fuentes pues el olor del agua y el viento fresco de los árboles, hacia que le pareciera mejor su día. Al detenerse un momento a beber unos sorbos de liquido, fue rebasada por una chika, si que si…¡¡¡ las casualidades existen, vio con los destellos del sol, el cabello penetrantemente rojizo, obviamente le parecía muy conocido, dejando en un bote de basura su botella plástica vacía, corrió tras ella, le parecía muy extraño, pero estaba completamente segura de la chika del antro y la que corría era Cirse.
Mónica siempre fue muy curiosa, ella misma se autonombraba así, lo único era que eso le había traído muchos problemas, uno de ellos fue besar a Carlos alguna vez por curiosidad, y tiempo después ya era su prometido, realmente si se consideraba muy curiosa.

Emparejó el trote con aquella chika y comprobó ya estando cerca que se trataba de Cirse, la cual aun no se había percatado de la presencia de Mónica, ya que tenia seguramente una estupenda canción saliendo desde su iPod,
-Hey ¡¡¡¡¡- le dijo mientras corría junto a ella. – Holaaaa¡¡¡- le hablaba agitando su mano derecha al frente de su visión para que pueda mirarla.
-Heyyyy¡¡¡ que tal no te había visto- le dijo ella quitándose los audífonos uno a uno.
-Si me he dado cuenta, vi que pasaste junto a mí en que descansaba y quería ver si eras tú, no sabia que te gustaba salir a correr a este parque.
- Por supuesto, me fascinan estas áreas de césped tan fresco y mas en las mañanas. Salgo usualmente a correr, a veces en las noches, ¿tu siempre andas por aquí?.
- Así es, en las mañanas, me gusta mas por el fresco de las fuentes, el viento y el solecito no tan fuerte claro, digo si me gusta mantenerme en forma pero no deshidratarme – sonrió mientras estiraba su cuerpo como si fuera a correr en un maratón.
- Entonces es posible que no coincidamos por los horarios entonces- tapándose la cara con su mano por los rayos del sol le indico… – Creo que he corrido demasiado por que mejor nos sentamos en aquella banca, junto a la fuente, para refrescarnos un poco.

Caminaron rumbo a la banca, mientras Mónica pensaba que ya no le parecía una mujer exigente ni mucho menos con algún rasgo de la primera impresión en su oficina, probablemente la convivencia había hecho que comiencen a tener una mejor comunicación.
Se sentaron en la banca, teniendo ésta leves gotas de agua por la fuente que estaba cerca, platicaron en cuanto al trabajo, de que manera Cirse había empezado a trabajar para esa compañía y Mónica le contó de qué manera abrió su agencia de Mercadotecnia.
Mientras platicaban Mónica observaba los rasgos de Cirse, podía apreciar unos ojos verdes tan penetrantes como los que ella utilizaba artificialmente para salir a alguna fiesta loca, como las que acostumbraba asistir, le fascinaron, tal vez el sol ayudaba a que brillaran, por supuesto, no tanto como su cabello. Apreció que su tez era clara, una nariz perfilada y labios gruesos, casi podía jurar que tenían algún labial, pero realmente era el color natural.

Entre varios temas de conversación, Mónica comenzó a hablar de su relación y de las aventuras que tenia cuando estaban en la universidad.
- Estudiamos juntos, realmente es una estupenda persona, divertidísimo…..ay¡¡ las cosas que hemos hecho, si te contara no termino, tenemos muchos amigos mas. Él tiene un excelente carácter, no se si te había comentado pero me voy a casar muy pronto, así que igual hay muchas cosas que hacer pero él se encarga de varias, usualmente, la novia es la que esta mas preocupada por los detalles y dejar todo perfecto para la boda, pero yo realmente lo estoy tomando muy “Ligth”.

- Que bien- respondió Cirse- Lo principal es estar con una persona a fin, y pues si te veo muy tranquila, otra chika en tu lugar se dividiría en mil pedazos para dejar todo perfecto.

- Pues ya ves y cuéntame de ti…..Digo, como ya estamos teniendo mas confianza y ya no me pareces una persona muy imponente, mi perspectiva ha cambiado ya te veo con mas tranquilidad- sonrió.
Sonriendo Cirse al escuchar el comentario y al mismo tiempo guardando su iPod en su pequeño maletín, le dijo.
- Usualmente doy muy mala impresión la primera vez, pero soy buena gente- continuo sonriendo y con un cambio de tono en su voz, continuo respondiendo a las preguntas de Mónica- Yo no tengo ninguna relación, por el momento estoy dedicada a mi profesión.
- Bueno, pero si has tenido algún amor escondido supongo.
- Tuve una relación de algunos añitos, desde hace tres años que estoy soltera y me gusta, aun que a veces haga falta una compañia.
- Por dios no te amargues la vida por ningún hombre……seguramente te fue infiel, siempre pasa eso, yo por esa razón tampoco quería tener una relación formal.
- No, de hecho falleció, realmente fuimos muy felices, una tiene la idea de buscar a esa persona especial y cuando la encuentras, sientes que estarás el resto de tu vida a su lado …… y desafortunadamente, no lo fue así, falleció y ha sido el peor momento de mi vida, tal ves por esa razón ya no he tenido otra relación ni a alguien para salir sin compromisos.
De la sonrisa se paso a la melancolía, tal vez Mónica no entendía lo que era perder a alguna pareja, pero por el rostro de Cirse al contarlo pudo tener idea de lo que era.

- Lamento mucho escuchar eso, pero tu eres muy joven y atractiva, siento que deberías de rehacer tu vida, veo que te niegas oportunidades y tal vez tengas miedo…. Pero si no te arriesgas no ganas.
- Tal ves no he conocido a otra persona por la que pueda arriesgar todo nuevamente.

Se acercaba un pequeño carrito, vendiendo helados de diferentes sabores, haciendo ruidos con varias campanas que colgaban a los costados, como si supiera que su presencia fuera necesaria para endulzar el momento. Mónica busco el sonido con los ojos y levantando su brazo lo llamo, hacia ya un poco de calor, ya que con la platica no se había percatado que había pasado el tiempo. Se dispusieron a comer sus helados sabor menta, casualmente coincidieron en el sabor.

- Me despido Cirse, me gustó muchísimo haber platicado contigo de esta manera, y te agradezco la confianza al contarme parte de tu vida- Le dijo Mónica tomándole con la mano su hombro izquierdo.
- Al contrario, espero de esa manera borrar la mala primera impresión que te deje, y a propósito Mónica, yo no he contado esto desde hace tiempo, me hicieron muy bien tus palabras, espero podamos seguir trabajando juntas en el proyecto pero con mayor facilidad de comunicación.
- Por supuesto …..mmm y para terminar de borrar la primera impresión, te invito a la reunión de la próxima semana en casa de mis padres, debido a lo de mi boda…. Ya sabes¡¡ ……claro si no tienes planes.
- Claro, me encantaría, sirve para que conozca a tu prometido.

Se despidieron, y cada quien se fue por lados opuestos, tal ves ninguna de las dos esperó tener el tipo de platica, característica de una buena amistad. Mónica nuevamente se llevó algo bueno de ese parque como siempre, cada vez que acudía de la mano de su abuela.